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jueves, 30 de agosto de 2012

Capítulo 37

¡Hola hola hola! :D ¡Por fin os dejo el capítulo 37, el último! :D Os aviso de varias cosas :P

1. Este capítulo es corto, pero se puede leer para ver qué ocurre con el vampirano e.e
2. Tengo que repasar el segundo libro que voy a ir subiendo (Mis Juegos del Hambre), así que tendréis que esperar hasta el día 10 de septiembre (para que me de tiempo a repasarlo y además, es que me voy de vacaciones...)
3. Hoy, os pondré los personajes principales que salen en mi segundo libro ^w^
4. Pondré encuestas nuevas, una nueva sección llamada "el vídeo de la semana"
5. He actualizado la radio

Y creo que ya está, jaja :) Lo haré a lo largo de la tarde (si puedo). Espero que disfrutéis con el capítulo (repito: es corto) y nos vemos el 10 de septiembre :) Saludines a todos!!

Capítulo 37

Marck esboza una enorme sonrisa, tanto que la veo desde mi posición. Se levanta y nosotros vamos detrás de él.
-Tobi, ya ha pasado todo-le digo antes de levantarme.
-¿Ha... ha muerto?-pregunta.
Asiento con la cabeza y una sonrisa y nos abrazamos. Sabemos que ya estaremos a salvo, un abrazo de satisfacción. Al estar lo suficiente cerca del señor Rhamus, contemplo con los ojos muy abierto las manos; las tiene llena de sangre y huelen fatal.
-Victoria-dice el vampiro y Marck asiente.
-Deberíamos de deshacernos del cuerpo antes de que alguien se de cuenta-dice Tobi.
El vampiro asiente y entre Marck y el señor Rhamus cogen al vampirano, con el estómago abierto y empiezan a relampaguear. Nosotros los seguimos también relampagueando. Llegamos a un enorme lago que tiene barcas en venta. El negocio está cerrado, pero con el truco de la cerradura del señor Rhamus, entramos en la cabaña de madera y coger una barca para cuatro personas y un cadáver. Cogimos la barca y antes de meternos en el lago, cogimos una cuerda y la atamos alrededor del cuerpo muerto del vampirano y el otro extremo de la cuerda la atamos a una enorme piedra que parece un ladrillo. Lo metemos en la barca y los cuatro nos adentramos en el lago. Cuando estamos más o menos en el centro, entre los cuatro lanzamos el cadáver del vampirano, que cae rápidamente al fondo del lago. Es la parte más honda que hay, de modo que si alguien nada o buce un poco, no se darán cuenta de que hay algo (¿alguien?) muerto. Y si alguien se da cuenta... no creo que nos den caza, para entonces el agua habrá quitado toda la sangre del cuerpo y las personas que se dediquen a inspeccionar el cuerpo, pensarán que habrá sido un animal que le ha hecho un enorme agujero en estómago y le habrá roto el cuello, aunque suena un poco falso... La única pregunta que se haría es que cómo ha llegado hasta el centro del lago. Pero eso ahora no me importa. Los habitantes están a salvo y nosotros también.

Nos quitamos de allí lo más rápido que podemos, antes de que alguien sospeche. Metemos la barca de nuevo en la pequeña cabaña y estuvimos andando un rato hasta llegar a la carretera, que conducía al hotel.
-¿Qué os ha parecido la "aventura"?-nos pregunta Marck.
-Bueno, la vida de medio vampiro está bastante bien, cuando tienes algún amigo-comento, mirando de reojo a Tobi.-Esto último me ha asustado un poco-por no decir bastante...-pero todo ha salido bien al final.
-Eso es verdad y lo bueno de todo esto es que, pronto, dentro de unas pocas décadas podréis convertiros en vampiros completos-dice el señor Rhamus y Marck, Tobi y yo nos detenemos y le miramos. ¿Lo dice en serio?-o quedarse en estado de medio vampiro para que podáis salir de día y tener costumbres humanas-termina el señor Rhamus.

Para mí, el señor Rhamus ha sido un gran tutor legal (si es que así se le puede llamar) y Marck también. Lo malo de esta nueva vida es que echo de menos a mis padres y a mis amigos... Al cabo de varios minutos llegamos al hotel y decidimos en la habitación quedarnos un poco más, así que el señor Rhamus y Marck bajaron al vestíbulo y le dijeron al gerente que nos quedaríamos una semana más. El resto de los días, Tobi y yo nos dedicábamos a nadar en la piscina, a hacer actividades por las mañanas y por la tarde, y por la noche, en días que estuvimos agotados, dormíamos, pero la mayoría de las veces, salíamos con el señor Rhamus y Marck para comer o ir a algún lado. La semana se me pasó rápida y divertida, eran como unas vacaciones familiares (aunque no creo que esta familia tenga mucho futuro...) y en el último atardecer, cuando cayó la noche, los cuatro cogimos un taxi que el cual, nos llevó de regreso a casa.

FIN

miércoles, 29 de agosto de 2012

Capítulo 36

Hola ^^ Aquí os dejo el capítulo 36 y mañana, os dejo el 37, ¡el último! Jaja, que bien :3
P.D.: Este capítulo puede provocar dolor de cabeza o de estómago y mareos.

Capítulo 36

Tobi y yo estamos juntos en la misma columna. Mi amigo está inconsciente y tiene su cabeza apoyada en mi hombro. Lo que me preocupa ahora es que salga bien el plan... Al cabo de varios minutos, mi amigo se despierta, incorporándose y quitando su cabeza de mi hombro. También estoy preocupada por él.
-¡Tobi! ¿Cómo te encuentras?
-Dolorido, asustado, sucio...-me dice.
Le explico todo lo ocurrido desde que me abalancé con el vampiro, el trato que hice, el plan que ahora tenemos que hacer. Él sólo se limita a asentir.
-Tenemos que salir de aquí antes de que vuelva y reunirnos con el señor Rhamus y Marck, antes de que el vampirano llegue a la trampa, los descubra todo y venga; es cuando los dos estaremos muertos. Intentemos aflojar la cuerda.
-No, es más sencillo romperla con las uñas, cuando te fuiste, intenté escapar, por eso me ha hecho todo esto-me explica.
-Tienes que confiar más en mí, ahora somos un equipo-digo mientras él, por debajo de la cuerda, intenta juntar sus dedos y cortar la cuerda. La corta en tres pequeños golpes con las uñas y se pone de pie, a la vez que me extiende una mano y me ayuda a levantarme.-¿Estás en condiciones para correr?
-Claro, tranquila-me dice y salimos corriendo de aquel moribundo edificio y nos dirigimos al parque donde le he dicho al vampirano que allí le esperaba el señor Rhamus.

Relampagueamos un rato y a unos pocos metros de un banco, encontramos a Marck sentado, totalmente camuflado con gorro, gafas de sol, chaqueta larga... leyendo un periódico, pero en verdad, tiene dos agujero para los ojos por donde ve claramente. Entre los matorrales, nos colocamos detrás de Marck y le decimos que ya estamos aquí. No hay nadie en la calle, además, es un parque que tiene al lado un pequeño bosque. Pero lo mejor, es que es fiesta y además, son las tres y media.
-¿Y el señor Rhamus?
-Está a espaldas del vampirano, escondido detrás de un arbusto-me dice. Lo busco con la mirada y lo veo agachado, apoyado con las manos en el suelo.
-¿Y la trampa?-pregunto.
-Delante, pero este tío es tan estúpido que no se da cuenta. ¿Lo ves? Lleva la ropa de Frank-me dice. Busco con la mirada al vampirano, que está a varios metros del señor Rhamus y justo a otros cuantos metros delante del vampirano, está nuestra trampa, vestida con la ropa del señor Rhamus, de espaldas al vampirano. Llevamos allí varios minutos hasta que por fin, el vampirano empieza a moverse hacia la trampa. ¡Por fin se ha dado cuenta!
-No os mováis, seguid quietos, pase lo que pase, no os mováis-nos susurra Marck.
El señor Rhamus se mueve por detrás de los arbustos hasta que está más cerca del vampirano. No me va a gustar ver la escena, pero si falla, nosotros somos los únicos que podremos hacerlo.

Cuando el vampirano se acerca a pocos milímetros de nuestra trampa, la gira y se da cuenta de que, claramente es... ¡un mono! Yo hago una sonrisa satisfecha, el plan ha funcionado. El mono, exactamente es un orangután. El plan era así: mientras yo estaba en el edificio contando al vampiro dónde le esperaba el señor Rhamus, Tobi y yo nos escaparíamos. Mientras yo le decía todo mi guión al vampirano Darwin (que se lo tragó, con lo "listo" que decía él que era...), Marck y el señor Rhamus se meterían en el zoo y robarían a un orangután, le quitarían todo el pelo y lo vestirían con la ropa del vampiro y Marck, con un poder que tiene lo controlaría con la mente. ¡Un plan genial!
Oigo decir al vampirano algunas palabrotas y acto seguido, el señor Rhamus se abalanza sobre él, de modo que ahora está a su espalda. Al vampirano parece que no le da tiempo pensar todo lo ocurrido y en el plan. Nosotros, nos manteníamos callados y quietos. Marck  se movió un poco en el banco y se hizo el dormido, echando la cabeza hacia atrás.

El señor Rhamus le ha echo varios cortes en la espalda, brazos y cara. El vampirano no puede contra el vampiro de modo que cae de rodillas en el suelo. El señor Rhamus usa ese tiempo y le gira un poco el cuello. El vampirano intenta incorporarse, pero no puede con el señor Rhamus encima. Éste al ver que aún sigue vivo, le da la vuelta y lo tira al suelo. Junta los dedos y le hace una increíble raja en la barriga, de modo que se le pueden ver hasta algunos músculos e incluso algún que otro órgano del estómago. Miro a Tobi que se ha dado la vuelta para no ver más y está pálido como la leche. El vampirano sangra sin parar, a este ritmo, en menos de dos minutos estará muerto. Cómo movimiento final, el señor Rhamus le rompe el cuello. Darwin cae inmediatamente, totalmente muerto. Nosotros seguimos inmóviles hasta que el señor Rhamus nos mira y hace un gesto con la mano (llena de sangre) de victoria

martes, 28 de agosto de 2012

Capítulo 35

Hola lectores ^^ Aquí os dejo el capítulo 35 y el trailer de la película "Los Vengadores" que la acabo de terminar de ver, jaja. Es una película de mucha ciencia ficción, pero merece la pena verla, jaja xD Os dejo también el trailer, además, esta tarde voy a ver por sexta vez la película de "Los Juegos del Hambre", ajajaja xD Es que... mi madre no la ha visto y le tengo que acompañar a verla, jajaja, claro que no iré al cine, la veré en mi casa, jajaja xD
P.D.: A ella se supone que le gusta el actor que hace de Gale en la película, jajaja xD

A mí me gusta como vuela Thor, jajaja xD Pero mi héroe favorito es el Capitán América, sin duda :3 y también me gusta cómo dispara la flecha el tío del arco (que no recuerdo su nombre) y también me gusta cómo pega Hulk, jajaja xD Da buenos porrazos xDD

Capítulo 35

Llego a la habitación y levanto a Marck y al señor Rhamus. Cuando ven mi cara, Marck gruñe y el señor Rhamus estalla echándome una bronca que podría durar horas diciéndome que no debería de molestarle mientras duermen, que les puede quemar el sol... Cuando ya se tranquilizan, me observan sucia, llena de rasguños y entonces es cuando se interesan lo que me ha pasado.
-¿Qué te ha pasado? ¿Y dónde está Tobi?-pregunta Marck.
-¡Por eso os he levantado! ¡Pero es que no me dejabais hablar!-grito. Me tranquilizo, suspiro y empiezo a contarlo todo.-Tobi y yo estábamos buscando al vampirano-ellos se miran y sonríen.-No hace falta que tengáis alivio, nos capturó mientras inspeccionábamos el edificio donde se escondía...
-¡Tuvisteis que luchar!-me grita el señor Rhamus, que a la vez me corta la historia.
-¡Nos echo el aliento y no nos dimos ni cuenta!-grito.
-Sigue-dice Marck.
-Estábamos atrapados y aproveché para quitarme las cuerdas que me agarraban mientras el vampiro y Tobi se peleaban a voces entre ellos. Me abalancé contra él, le intenté romper el cuello, pero me metió varios codazos y me caí de su espalda. Me propuso un trato: el señor Rhamus por uno de los dos, el vampirano quiso matar a Tobi, pero le dije que el señor Rhamus por la libertad de Tobi. Claro que tendría que morir uno de nosotros dos: me ofrecí voluntaria-comento. Ellos se sientan en una cama y se quedan pensativos. Tras varios minutos de silencio, sólo soy capaz de pronunciar:-¿Y? ¿No van a hacer nada?
-Tampoco nos queremos quedar de brazos cruzados, aquí no va a morir nadie salvo él-dice el señor Rhamus.
-Genial, ¿entonces?-pregunto, estoy nerviosa y asustada por lo que puede ocurrir.
-Tengo un plan. ¿Tobi sabe algo del trato?-me pregunta el vampiro y niego con la cabeza y le explico que no se lo conté ni nada.-Pues bien, éste es el plan-dice el vampiro y empieza a explicar su largo plan. Hace pausas, hace dibujos con las manos, lo explica detalladamente y lo repite dos veces más, para que lo recordásemos mejor. Sólo podría funcionar por la noche.

El resto del día se me pasó muy largo. En el almuerzo en el hotel no comí gran cosa, no se me apetecía nada, sólo pensaba en qué le estaría pasando a Tobi ahora y en el plan del señor Rhamus. Marck y el vampiro se echaron a dormir tras explicar el plan. No podíamos hacer nada hasta la noche. Me duché tranquila y me puse ropa limpia. Aún tenía los rasguños de los brazos bastante mal, eran más profundos y más largos que en el examen que nos puso el señor Rhamus en la casa. Llegó la noche y los dos fieles amigos salieron del hotel conmigo. Bajando por el ascensor, repetimos de nuevo el plan. Pasando por el vestíbulo, el gerente me habla.
-¿Estás mejor?-me pregunta y yo asiento con la cabeza.-Cuídate, aún eres joven-me dice.
Al salir del hotel el vampiro me pregunta:
-¿Y eso?
-No hay tiempo, luego lo explico. Vamos con el plan-digo y los tres asentimos y salimos relampagueando hasta la posición que cada uno debemos de tomar. Yo tengo que volver al edificio donde se esconde el vampirano loco Darwin. Llamo a la puerta trasera, que se abre sola con un chirrido escalofriante. Entro. Aquello está más oscuro que antes.-¿Hay alguien? ¿Hola?-pregunto.

Oigo la risa del vampirano y veo sus ojos oscuros rojos en mitad de la oscuridad. Me coge de la muñeca sin darme cuenta y me lleva más adentro del edificio.
-Explícate-me dice. Yo niego con la cabeza.-¡¿Qué han dicho que no aceptan mi trato?!-grita furioso.
-No es eso. Para empezar, quiero ver a mi amigo-digo. El vampirano suspira y se marcha, que al cabo de unos segundos llega con Tobi que lo está trayendo a rastras. Está peor que antes, tiene una raja en la mejilla izquierda y moratones por todo el cuerpo. El vampirano lo tira hacia mí. Me arrodillo y echo un brazo suyo por detrás de mi cabeza y lo levanto. Tiene la camiseta por detrás rajada y tiene por la espalda varias rajas con sangre seca. Parece que le han dado latigazos.-¿Qué le has hecho?-le digo enfurecida.
-Nada, estaba jugando con él y se lo ha pasado muy bien, ¿a qué sí, Tobi? ¡Ja, ja, ja, ja!-empieza a reírse, le echo una mirada asesina y se calla al mirarme.-Cuenta de una maldita vez, media vampiro mediocre.
-Ha aceptado, pero dice que es mejor que lo hagáis en las alcantarillas, ya que si los humanos se enteran os darán caza y habrá una guerra más.-explico. El vampirano asiente.-Te espera en el parque que está al lado del centro comercial, y que del parque iréis a las alcantarillas-explico.
-Un momento, ¿y las personas?
-Es el último día de fiesta, además, todos estarán seguramente en la avenida principal. Tu acércate al señor Rhamus y haz cómo si hubieses quedado con un amigo.
-Muy bien, cuando lo mate, te toca a ti y tu amiguito verá como sufres y mures lentamente y luego, dejaré libre a tu amigo-dice y nos arrastra a los dos hacia la columna y nos ata a ella con cuerdas. No me resisto, es parte del plan. Cuando termina de atarnos, se marcha corriendo y riéndose.

lunes, 27 de agosto de 2012

Capítulo 34

Lectores! ^^ Aquí os traigo el capítulo 34, ¡ya sólo nos quedan dos: 35 y 36! Creo que esta tarde podré subir el 35 e.e Y mañana por la mañana, si puedo el 36, sino, como todos los días, por la tarde ;)

Capítulo 34

Me despierto. Estoy atada por las muñecas, con los brazos rodeando una columna, pero estoy de espalda a los ladrillos. ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente? ¿Días? ¿Horas? ¿Minutos? Debo de llevar inconsciente minutos, porque aliento del vampirano dura lo mismo que el de un vampiro. Sí, lo que nos debe de haber atacado a Tobi y a mí debe de haber sido el vampirano. Espera, ¿y mi fiel amigo? ¿Dónde está? Muevo la cabeza por todos los lados. No lo veo. Cierro los ojos un momento y los abro de nuevo. Durante unos segundos, distingo la silueta de alguien en el suelo. La poca luz, bueno, no hay luz, pero mi vista ya se ha adaptado a la oscuridad y lo veo un poco.
-¡Tobi!-logro decir.
-¿Kat?-dice con la voz un poco cortada.
-¿Estás bien?-pregunto y veo que asiente con la cabeza.
Oigo una risas que vienen de lejos. Miro hacia el lugar donde vienen las risas y veo que alguien se acerca. Se pone en medio de la distancia que hay entre Tobi y yo. El vampirano. Viste de manera sucia, y se ve claramente que tiene el iris de los ojos de color rojo como la sangre. Forcejeo un poco para intentar soltarme.
-¿Cómo se atreven unos críos medio vampiro a meterse en mi guarida? Este vampirano es muy listo y ya sabía lo que vuestros "maestros" planeaban, sí, sí, sí... sabía que me seguían, sabía que estabais con ellos hasta el último momento, sí, sí, sí... Yo soy muy listo, más listo que vosotros cuatro juntos, sí, sí-dice. Su voz sonaba de manera lunática, está totalmente loco, eso es uno de los efectos de la sangre sobre un vampirano. Pero éste estaba bebiendo excesivamente.
-¿Quién eres?-pregunto.
-¿Yo? El vampirano más listo de todos los siglos: Darwin, jamás me podréis matar, esos son vuestros pensamientos, sí, sí. Yo os he atrapado, estúpidos críos, para ofreceros un hermoso trato, sí, sí. Uno de vosotros, por uno de vuestros maestros.
-Eso es injusto-replica mi amigo.-Uno morirá.
-¿Y? Quiero sangre.
-No puedes beber sangre de medio vampiro-comento.
-¡Ya lo sé, estúpida cría! ¡Vuestra sangre en tóxica par mí! Pero... necesito a alguien sufrir-dice.

Estaba loco, se estaba peleando con mi amigo con palabras. Tobi estaba replicando a cada cosa que el vampirano decía. Aprovecho la distracción. La cuerda que me rodean las muñecas se está aflojando a cada tirón que pego. Por fin me libero, me levanto despacio y me echo encima del vampirano, a su espalda. Le intento partir el cuello, cosa que le hacía a los animales cuando bebía sangre. El vampirano, antes de que pueda romperle el cuello, me da un fuerte codazo en las costillas. Resisto un poco, el vampirano huele fatal, a sudor y sangre seca, no debe de haberse lavado desde hace días o incluso meses. Le intento una vez más partirle el cuello, o al menos, girarlo. Me da otro fuerte codazo en las costillas y me deja caer al suelo. Me intento levantar, pero el vampirano es más rápido, ya que estaba  de pie y se lanza a por mí. Estoy pegada en la pared, a unos centímetros por encima del suelo. El vampirano me coge del cuello y me susurra:
-No eres tan tonta como pensaba, sí, sí. Tu por el viejo Frank, muerte para tu amiguito.
-Ni... ni en broma. Tengo otra propuesta. Suéltame y se la digo-le digo con mucho esfuerzo. Estoy segura de lo que le veo a decir y el vampirano levanta una ceja, pero aún no me suelta.
-Venga, sorpréndeme-dice y ahora sí me suelta y caigo al suelo de bruces.
-Te traigo al vampiro y tu dejas libre a mi amigo-digo.
-¿Y te mato a ti?-pregunto. Miro a mi amigo que niega con la cabeza. Mir al vampirano y asiento con la cabeza, tengo un plan. El vampirano señala la puerta y salgo corriendo hacia el aire libre de la calle, que lo necesito.-Media vampiro-me llama y me doy la vuelta antes de salir por la puerta.-Quiero que venga sólo el vampirno y tu. ¡Y como sea una trampa, te...!
-Trato hecho-le corto.-No hay trampas, y quiero a mi amigo sin daños.
-Ya veremos...-me dice pensativo.
-¡Sin daños! Sino, no hay trato-le grito.

Miro a Tobi antes de irme, está asustado. Salgo corriendo de aquel edificio y me dirijo al hotel. Me duele todo el cuerpo. Miro mi reloj, tan sólo son las diez de la mañana, el sol no debe de dar aún en nuestra habitación del hotel, y aunque dé, levantaré a los dos. Llego al hotel en menos de quince minutos, ya que relampagueé algunos segundo, pero no tenía tantas fuerzas. Estoy sucia y me debería dar un baño, pero no es el momento para eso. Al entrar en el hotel, el gerente me mira con los ojos muy abiertos.
-¿Qué te ha pasado?-me pregunta.
-Mi amigo y yo estábamos jugando un rato en el parque y un hombre chocó conmigo y caí en un charco de barro-miento.
El gerente asintió y me dijo que tuviese cuidado, y se lo prometí.

domingo, 26 de agosto de 2012

Capítulo 33 + vídeos

Hola lectores ^^

Hoy, os quiero enseñar dos vídeos que me han enseñado (uno lo he encontrado yo misma) y cuando lo veais, pasaréis al capítulo, wuajajaja. ¿Quién odia a Justin Bieber? ¿Quieres ver como _ _ _ _ _? ¡Ve los vídeos! Wuajajajajaja! e.è

Mooola! ¡Vivan los anti-bieber! Si eres anti-bieber, (persona que odia a justin bieber) dale al final de esta entrada a "Dedos arriba" ¡vamos a ver cuánta gente hay! Siento que estos vídeos hayan molestado a las personas fans bieber, pero hay momentos en los que hay que reírse de los famosos xD

Sin más, os dejo el capítulo 33 ;) Qué disfrutéis.

Capítulo 33

Me encuentro a Tobi junto a mí y al verle sonrío. Miro el reloj y veo que ya casi va a amanecer. Echo una rápida mirada a la habitación, Marck está en la puerta, con el señor Rhamus al lado.
-¿Mejor?-pregunta Marck y asiento.
Me pongo de pie y me cruzo de brazos.
-Lo hemos encontrado-dice de nuevo Marck. Tobi y yo abrimos los ojos como platos. ¿Tan rápido? Yo pensé que tardarían días.
-Hemos estado por los tejados de las casas. Vimos que se detenía delante de varias casas, pegaba un salto y se apoyaba en el borde de la ventana para ver cómo era el humano-explica.
-Muy bien, ¿cuál es el plan?-pregunto sin rodeo.
-Se os acabaron las vacaciones, tenéis que ayudarnos. Tenéis que buscar su guarida. Pensamos que puede estar en cualquier edificio abandonado, donde no de el sol, también bajo suelo, en las alcantarillas...
-¿Hoy empezamos?-pregunta Tobi.
-¡Claro! Cuanto antes acabemos con ese maldito vampiro, mejor. Esta es la calle, debe de estar por alrededores-dice Marck, entregando a Tobi un trozo de papel.-A los vampiranos no le gustan los malos olores, así que las alcantarillas será el último lugar dónde deberéis de mirar-dice.
Nosotros asentimos y ellos dos se van a su dormitorio a dormir. Tobi y yo nos sentamos en nuestras respectivas camas y nos ponemos a hablar del asunto en susurro para no molestar a los dormilones. Al cabo de un rato, nos vestimos y no nos paramos a desayunar. Bajamos y le dijimos al gerente que hoy desayunamos fuera. El gerente asintió y nos deseo un buen desayuno. Nosotros nos íbamos a desayunar, íbamos a buscar al vampirano. Nos dirigimos relampagueando hacia la calle. Estaba a pocos minutos andando, pero cuanto antes lo encontremos, mucho mejor. Nos detuvimos en mitad de la calle para ver si encontrábamos alguna pista.
-Huelo algo...-dice mi amigo.-Huele a... sangre, es un mal olor-dice poniendo cara de asco. Tobi tiene mejor olfato que yo, nunca se me han dado bien los olores.
-¿De dónde viene?-pregunto. Él vuelve a olisquear el aire y señala con el dedo índice a la derecha.-Vamos-digo y nos vamos hacia la parte que decía. Él no paraba de olisquear el aire, para ver si el olor era más fuerte.

Nos detenemos delante de un edificio. Estaba abandonado (cómo suponían el señor Rhamus y Marck). Me viene al recuerdo cuando Lucy y yo fuimos a la casa abandonada y bebí el líquido, desde ahí todo cambió... Meneo la cabeza y la piel se me pone de gallina. Tobi me mira y me coge de la mano.
-Tranquila, estoy contigo-dice y sonrío.
La fachada era de ladrillo, de un color rojo oscuro. Había ventanas, pero no tenían cristal, estaban tapadas por cortinas oscuras. La puerta era estrecha y parecía estar bien forjada. Tobi y yo dimos un paso adentro e intentamos abrir la puerta. Imposible. Estaba cerrada por dentro y quizás con algo colocado por el otro lado.
-Quizás haya alguna puerta trasera. Voy a ver-dice mi amigo. Mientras intento derribar la puerta (porque ahora tengo el doble de fuerza que la de un humano normal). No puedo, está bien cerrada. Tobi aparece por la esquina del edificio.-Ven, allí hay una puerta-me dice y yo voy detrás de él.

La puerta de atrás es igual que la de delante, pero parece ser más endeble. Forjamos un poco la puerta y se abre. Entramos, estoy un poco asustada, pero no más cuando Lucy y yo fuimos a la casa abandonada. Empezamos a inspeccionar el lugar con dos linternas que habíamos traído con nosotros. Piso algo pringoso, me agacho, ilumino la mancha y veo que es alguna clase de moho. Unos pasos más delante mía, hay un charco de sangre, pero está seca. Tobi y yo nos separamos, por si acaso nos atrapa a uno, que el otro pueda salir. Oímos un ruido por nuestra derecha y me voy hacia él y apuntamos con las linternas hacia la parte de donde ha procedido el ruido. No se ve nada. Ahora si tengo más miedo. Me acuerdo de que un día de verano, fui al cine a ver una película de terror con Debbie y estaba muy asustada, y para calmarme, tengo que coger a alguien de la mano o del brazo. Agarraba a Debbie de la muñeca cada vez que tenía miedo y al salir de la sala, le dejé la muñeca roja del apretón.
-Tobi...-digo en susurro y le cojo de la mano.
-Tranquila, estoy aquí contigo. No te sueltes y tampoco tengas miedo.
El ruido suena de nuevo y aprieto la mano de Tobi, el corazón me va a cien por hora. Apuntamos con la luz hacia el ruido y nos acercamos un poco. El edificio parece por dentro una casa, pero tiene las paredes caídas, tiene mucho moho, polvo e incluso puede haber hasta ratones y ratas, aunque no se ha oído ninguno. Dejamos al lado el ruido y seguimos investigando, aún unidos de la mano. Una vez más, se oye otro ruido pero, por detrás nuestras. Apuntamos con las linternas detrás nuestra y no vemos nada. De una parte, sale un ratón corriendo. Alguien me da un toque en el hombro, pero no me giro.
-Tobi, no hagas bromas-le digo.
-Yo no soy, tú eres la que me has dado-dice.
-¿De qué hablas? No te he tocado-le digo. Nos giramos a la vez, soltándonos de las manos. Vemos a alguien delante nuestra y nos echa el aliento que tengo yo a veces para beber sangre de un humano y dejar inconsciente a la persona. Me lo echan a la cara y a Tobi también. Al instante me derrumbo al suelo y mi amigo también, intento incorporarme con un codo, pero el gas hace más efecto sobre mí.-Tobi... no... no... te duermas...

sábado, 25 de agosto de 2012

Capítulo 32

Lectores! ^^ Ya nos queda menos para empezar mi otro libro. Os recuerdo que este es de prueba e.e Aquí os dejo el 32 (nos quedan 5 capítulos para terminar) e.e

Capítulo 32

Visitamos todo el hotel, así que mi amigo y yo nos fuimos a la habitación para dormir. El hotel te regalaba como bienvenida un pijama gratis que elegías en la tienda de recuerdos. Antes de dormirnos, fuimos a la tienda de recuerdos para recogerlo, y por suerte, estaba abierta. Elegí uno que tenía el pantalón corto verde claro y la camiseta era de manga corta, con rayas gruesas blancas y verdes. En la parte inferior derecha de la camiseta, tenía el escudo del hotel. Es una pequeña serpiente dorada, pero muy pequeña que no te dabas cuenta. Tobi eligió uno como el mío, pero el pantalón de chico es largo, hasta los tobillos y se lo eligió de color azul, a juego con sus ojos. Cogimos el ascensor y volvimos a la habitación. Cuando llegué, me fijé en que en la habitación del señor Rhamus y Marck ya estaban los dos ataúdes. "En busca del vampirano", pienso. Entro en el cuarto de baño de nuestra habitación y me cambio. La camiseta del pijama que queda un poco grande, pero daba igual, sólo era para dormir. Me echo en la cama y me doy cuenta de que Tobi ya se ha cambiado. Me levanto de nuevo de la cama y voy de nuevo al servicio a recoger la ropa que tenía puesta, que me la he dejado allí. Voy a por ella y la meto en mi maleta. Destapo la cama y me tumbo. El aire acondicionado está puesto y se está fresquito en la habitación. Cojo la sábana y me tapo hasta las rodillas. Tobi destapa la cama y se mete dentro, aunque no se tapa, se queda mirando el techo.
-¿Apago ya?-pregunta girando la cabeza hacia mí.
Yo asiento con la cabeza mientras bostezo, tapándome la boca. Él acerca la mano al interruptor de la luz y ésta se apaga y se duerme, aunque no estoy muy segura. Me ha dejado la cama que está al lado del balcón, dice que él prefiere estar cerca del servicio, suele levantarse para ir.
-¿Sabes? Me gusta esta vida.
-¿Por qué?-pregunto.
-Ahora, con la hora que es, estaría durmiendo en el orfanato. La comida de allí no era muy buena y si no te gustaba, no podías comer otra cosa. Además, las habitaciones eran pequeñas y sólo tenían una pequeña ventana. No tenían aire acondicionado ni ventilador ni nada para el verano, y para el invierno, sólo te daban una sábana fina.
-A mí no me gusta la vida que tengo ahora-digo con la voz temblorosa.
-Porque tu no has tenido mi vida. Tu tenias unos padres que te querían y una cama o una habitación a tu gusto. En el orfanato, en invierno nos duchábamos con agua fría-dice y después de unos segundos, sigue.-Yo prefiero esta vida, eres más o menos libre, allí tenías que seguir una normas muy estrictas.
Me quedo callada unos minutos, mirando su silueta encima de la cama.
-¿Crees que Marck y el señor Rhamus encontrarán esta noche al vampirano?-pregunto a la vez que giro todo mi cuerpo hacia donde esta su cama.
-No lo sé, si te digo la verdad-dice.
Bosteza, me desea buenas noches y se duerme. Oigo su respiración, pausada y lenta que no molesta. Yo me quedo un rato despierta, estoy incómoda, pero no es por tenerlo de compañero de habitación. Miro el reloj de la mesita de noche. Son las tres y media, y aún no he dormido. Me siento en la cama, doy vueltas a la habitación, para ver si el movimiento me causa sueño.

Nada. Silencio absoluto, sólo oigo la respiración de Tobi. Me rugen las tripas, ya sé lo que tengo y lo que me provoca el por qué no tengo sueño: hambre. Decido salir descalza a alguna habitación de otro huésped para beber. Cuando me dispongo a salir de la habitación, Tobi habla.
-¿Kat?-susurra. Tiene la voz ronca, eso pasa por no hablar durante cierto tiempo.
-Tranquilo, voy a beber-le digo girándome a su cama y veo como abre sus ojos y me mira.
-No puedes ir, te pueden pillar-dice, incorporándose en la cama. Ya tiene su voz normal. Niego con la cabeza.
-¿Vienes?-pregunto y él niega con la cabeza.
-Ten cuidado.
-Lo tendré-contesto.
Recorro el pasillo y pongo el oído en la habitación 93. Parece que hay una mujer durmiendo como un tronco, no se dará cuenta. Abro la cerradura en un momento (ya que soy hábil abriendo las cerraduras, el señor Rhamus me lo explicó un día) y entro. La habitación está totalmente oscura. Me dentengo en la puerta hasta que mi vista se adapte a la oscuridad. Cuando ya la tengo adaptada, ando hacia la figura de la mujer. Está destapada. Le echo el aliento en la cara, así evitaré que se despierte. Le hago un pequeño corte en el hombro, encima de una vena que apenas se nota y bebo un poco. Pongo un poco de saliva en el brazo y salgo de la habitación. Vuelvo a la mía y Tobi sigue despierto. 

Al entrar en mi habitación, la habitación me empieza a dar vueltas y noto un sabor salado en la boca. Capto mi error: he bebido sangre salada, a los medio vampiros le provoca mareo e incluso se pueden desmayar. La habitación para de dar vueltas.
-¿Qué... qué...?-logro decir y me derrumbo, pero antes de caer al suelo, Tobi me debe de haber cogido.
Me meto en un sueño profundo, pero solo estoy en una zona negra y sólo oigo mis pasos cuando ando. Deben de pasar las horas, o incluso debe de haber amanecido o estará a punto porque alguien que está al lado mía o cerca mía, me mueve un poco y despierto.

viernes, 24 de agosto de 2012

Capítulo 31

Lectores^^ Aquí os dejo el cap. 31. Ya nos vamos acercando al final O.O Simplemente, aquí os lo dejo, no sin antes un vídeo que a mí me gusta mucho ^w^


Capítulo 31

Preparo la maleta en un santiamén. Echo lo que el vampiro me dijo, ropa. Al terminar, bajo a poner la maleta con las otras que están en la entrada. Encuentro a Tobi sentando encima de una negra.
-¿Ésa es la tuya?-le pregunto y él asiente.-Tobi, ya sé por qué se ríen cuando contamos lo que hemos hecho durante el día.
-Ah. ¿Si? Cuenta-pregunta mirándome y levantando las cejas.
Trago saliva y hablo.
-Bueno, pues...-noto que un calor inunda mis mejillas, debo de estar roja.-Creen que hacemos buena pareja.
-Ja, ja, ja-se ríe.-Yo me lo imaginaba, pero tú para mí sólo eres una buena amiga.
-No sabes el peso que me quitas de encima-digo con una sonrisa.-Tú también lo eres para mí.

Nos quedamos allí un rato esperando a que viniesen los dos grandes amigos (Marck y el señor Rhamus). Por fin llegan y cogemos las maletas. Nos contaron que íbamos a viajar en taxi, para que no cargásemos con las maletas en la mano. Cada uno llevaba una, así que había un total de cuatro maletas. El taxi llega en pocos minutos y nos metemos dentro del vehículo, no sin antes meter las maletas en el maletero. Marck se sienta delante, al lado del conductor, porque el señor Rhamus no sabe dónde es el pueblo. Son las once y media de la noche y durante el camino estuvimos callados. De vez en cuando, el taxista hacía algún comentario. Creo que debe de pensar que somo una familia muy rara, dos adolescentes y dos mayores...

Pasaron otros cuantos de minutos, casi una hora. Llegamos a una avenida, iluminada con luces. Tenía muchas cosas, algunos pequeños restaurantes. Había un hotel, aunque no tenía nombre (qué raro). Entre Marck y el señor Rhamus, pagaron el viaje y cuando el taxi se marchó nos adentramos en un hotel cercano (otro que no es el que no tiene nombre). El señor Rhamus nos pidió que esperásemos en unos sofás de espera mientras ellos se apuntaban para afirmar de que estaban alojados en el hotel. El señor Rhamus nos llamó y subimos en el ascensor. El ascensor era enorme, cuadrado y una parte era de cristal, de modo que podías ver la parte trasera del hotel, que era una enorme jardín con setos rectangulares. Llegamos al pasillo, era la planta 12 y las habitaciones 97 y 98. Entramos. Las dos habitaciones estaban comunicadas por una enorme puerta de madera. En una habitación había una cocina, un cuarto de baño y dos camas individuales, aunque bastantes grandes. En la otra habitación era exactamente igual, pero tenía un gran balcón. Dejamos las maletas en la habitación 97 (que era la que no tenía balcón).
-Muy bien. Supongo que estaréis cansados-dice Marck.-Esto os fastidiará, pero tenéis que dormir los dos en la misma habitación, en la 98, la que tiene balcón, porque cuando nosotros durmamos de día, nos daría el sol. Lo siento.
-No pasa nada-digo.
-Muy bien-dice Marck con una sonrisa.-Pues podéis deshacer el equipaje en vuestra habitación. Frank y yo iremos por la calle a buscar al vampirano, haber si tenemos suerte y lo encontramos. Podéis dar una vuelta por el hotel, pero a la calle no. Este pueblo está ahora de fiesta y lo bueno es que os perdáis. Además, vamos a ir relampagueando a la casa a por nuestros ataúdes. No pensamos dormir en estas camas-dice y acto seguido, se ríe.
-Tranquilo, no saldremos del hotel-dice mi amigo. El vampanez asiente y el señor Rhamus y él sale por la puerta para ir a buscar al vampirano y a por sus ataúdes.-Voy al servicio-dice mi amigo cuando los otros dos grandes amigos se fueron.
Yo me pongo a deshacer la maleta y le espero para ver qué hacer. A mí me gustaría ir a dar una vuelta por el hotel. Sale del servicio y me pide un segundo con un gesto de la mano y empieza a deshacer la maleta. No tarda nada. Hablamos para ver qué podemos hacer y decidimos ir a ver el hotel un poco.

Vemos una especie de jardín desde el ascensor. Un hermoso jardín con setos rectangulares, circulares y algunos con forma rara. Tiene una parte (no se puede ver desde el ascensor), una parte redonda con bancos rodeándola. En otra parte del hotel, había dos piscinas, para que los pequeños y los adultos. Si tenías más de cinco años de edad y sabías nadar, te podías ir a la piscina de los adultos, ya que era honda. Si te metes en la pequeña, sólo te tapa hasta los tobillos. También había otra en la azotea del hotel, pero era para el invierno y estaba cerrada. Era una piscina climatizada. Por último, había una sauna y termas, pero sólo eran para los mayores de dieciocho. En el sótano del hotel, había una discoteca, de nueve a diez de la noche era infantil y después de las diez hasta media noche, era adulta.

jueves, 23 de agosto de 2012

Capítulo 30

Hola lectores! ^^ ¿Qué os contáis? ¿Y el verano?  Espero que bien e.e al final voy a publicar noticias sobre famosos ^^ Pero tengo claro que para mí, el mejor blog sobre famosos es el de mi prima María José (MJ), creadora del mural. En los afiliados, encontraréis su blog (Tus cantantes favoritos). Aunque... no habla solo de cantantes, también de actores y... ¡todos! Todos los famosos, juas juas juas xD A mí me gusta su blog. Claro que sacaré noticias de su blog (no todas sus entradas xD) o de otro blog, en fin, de varias. Pondré noticias sobre los libros más vendidos, actores de películas basadas en un libro...

Ahora, os dejo el cap. 30 y si luego puedo, subiré el 31 ^^ Espero que os guste.

Capítulo 30

El señor Rhamus empieza a hablar.
-Hace casi un siglo, los vampiranos y los vampiros tuvimos una pelea. Los vampiranos siempre cogían a los humanos y les quitaba la vida. Los vampiros no: nosotros nos alimentábamos de ellos, pero no lo matábamos. Los vampiranos creían que éramos unos estúpidos, los humanos siempre estaban en contra de nosotros y nosotros lo que hacíamos era ser sus amigos. Los generales vampíricos, eran aquellos vampiros que ponían las leyes, tanto para los vampiranos, los vampanez y los vampiros. Los humanos supieron entonces nuestra existencia y decidieron ponerse de nuestra parte. Los vampiranos se enfadaron y empezaron una pelea. Empezaron a matar a los humanos y a los vampiros. Los humanos no nos sabían distinguir entre un vampiro y un vampirano, por eso, siempre mataban a las dos clases.-El señor Rhamus se detiene y suspira.-Los generales decidieron que los vampiranos no se meterían en los asuntos de los vampiros y los vampiros tampoco en los asuntos de los vampiranos. La mitad de los humanos que pelearon murieron, pero a los que sobrevivieron, los generales le borraron todos los recuerdos de los vampiros.
-Entonces, ¿qué pasó con los vampanez? ¿No lucharon?-pregunto.
-En ese año hubo muy pocos, pero no se metieron en la pelea. Pero aumentaron el número años más tardes.
-Y, ¿por qué queréis matar a ese vampirano?-pregunta Tobi.-Acaba de decir que los vampiranos no se pueden meter en lo asuntos de los vampiros, pero los vampiros tampoco en los de ellos.
-Porque, ahí, es donde nacieron los padres de Marck y familiares lejanos míos. No queremos que ocurra nada en la ciudad. Bueno, se acabaron las preguntas-dice.

Nos pusimos a dar clases teóricas. El señor Rhamus nos dijo que para un vampirano o un vampiro completo, la sangre de un vampiro a medias es tóxica, te mueres al instante y luego vinieron las prácticas. No hicimos un "examen" porque el vampiro no quería que nos dañásemos para cuando fuésemos a liquidar al vampirano.

Pasaron las semanas y las noches, que las tuvimos tranquilas durmiendo. Se acabaron las clases, por las mañanas Tobi y yo íbamos a nadar a un lago que descubrimos. Iba bastante gente, pero era verano y a mí en mi casa nueva no tuve tiempo de meterme en la piscina. Un día, mientras se secaba mi bañador en el tendedero de la ropa, recién sacado de la lavadora, me di cuenta que estaba roto, así que tuve que ir a comprar otro en el centro comercial. Me compré uno celeste con rayas en diagonal de color naranja claro. Era bastante bonito, así que ese mismo día fuimos a nadar. Tobi y yo lo pasábamos genial y cada vez que le contábamos a Marck y al señor Rhamus a dónde íbamos, ellos se reían. Nunca supe por qué, pero algún día se lo preguntaría al vampiro, espero que me conteste y sino, a Marck. Pasaron otros días y una noche, en la puerta de la entrada había varias maletas. Encontré al señor Rhamus en su habitación, limpiando su ataúd.
-¿A dónde vamos?-pregunto.
-Tienes que preparar una maleta, sólo una. Dentro de una hora partiremos al pueblo donde se encuentra al vampirano. Marck me dijo que cada vez se están encontrando más cadáveres de personas muertas. Así que vamos a partir-dice, sin dejar de preparar la maleta.
-Señor Rhamus...-digo en voz baja. Le voy a preguntar por qué se ríen cuando le contamos lo que hacemos Tobi y yo durante el día.
-Dime.
-Tengo una pregunta. ¿Por qué Marck y usted os reís cada vez que os contamos lo que hacemos Tobi y yo durante el día?-le digo bastante decidida. Él frunce el ceño y cuando ya sabe a qué me refiero, sonríe.
-Yo no me di cuenta hasta que Marck me lo contó antes de irse.
-¿El qué?-pregunto.
-Él cree que hacéis buena pareja-dice, sonriendo y mirándome de reojo.
Yo debo de tener una cara de asombro, porque él empieza a reírse demasiado fuerte. ¿Qué hacemos buena pareja? Tobi para mí es un buen amigo, pero no me gusta tenerlo como novio. Me doy media vuelta y salgo de la habitación, un poco enfadada y molesta. Cojo una maleta y echo todo lo necesario. Sólo echo ropa, ya que cuando matemos al vampirano (si es que podemos), volveremos a casa.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Capítulo 29

Hola hola :) Aquí os dejo el capítulo 29 :3 He actualizado la zona donde salen las noticias más actuales de los blogs que afilio ^^ Lo demás está todo igual :3 Espero que os guste el 29 :) Vale, hay una parte que puede ser un poco... "brutal" y "repugnante". Cuando mi hermana lo leyó... se encontró un poco mal, puede provocar mareos U.U''

Capítulo 29

Mientras se llena la bañera de agua caliente, fui de nuevo al dormitorio para coger mi ropa. Cojo los pantalones azules oscuro y la camiseta negra y la ropa interior. Cuando llego al cuarto de baño, la bañera está llena, echo un poco de jabón para que haya algo de espuma y me meto. Pasaron casi quince minutos y sigo tumbada en la bañera, bajo la espuma blanca que hay encima de toda el agua. El agua está caliente y reconforta, apoyo la cabeza en la pared de la bañera y cierro los ojos, para descansar y que el agua me quite un poco la suciedad por sí misma y que no me resulte tan difícil desprenderme de ella. Paso casi media hora sin hacer nada, con los ojos cerrado. Cojo la esponja, le echo un poco de jabón y empiezo a frotarme hasta que todo el cuerpo hasta que se queda con un rojo casi fuerte, como si tuviese la carne viva. Mi plan no ha funcionado; me ha costado bastante trabajo quitarme la suciedad de encima. Sobre todo el barro y la tierra de los brazos. Al cabo de una hora más, salgo y me miro al espejo y veo que estoy reluciente, aunque no brillo. Me pongo la ropa limpia y echo la sucia a la cesta de la ropa sucia. Salgo al porche para ver si Tobi está allí sentado. No lo veo y entro en la casa.

Me viene un olor y sigo el aroma. Viene de la cocina. Me asomo por la puerta y veo que Tobi está preparando la comida.
-Huele bien-digo.
-¿Puedes ir poniendo la mesa?-me pregunta sin mirarme.
-Claro-le digo.
Cojo todo lo necesario para dos personas y lo pongo en la mesa. El mantel ya está puesto, así que coloco el resto de las cosas encima (servilletas, cubiertos, vasos...). Al cabo de un rato, ya estamos los dos sentados comiendo el estofado que ha hecho. Está delicioso, hace tiempo que no comía estofado. Cuando terminamos el plato, me echo un poco hacia atrás en la silla y me quedo mirando el techo blanco.
-Lo siento-susurra.
-¿Qué?-digo incorporándome en la silla y cruzando los brazos sobre la mesa.
-No me tuve que haber metido en tus asuntos-dice mirando al mantel de la mesa.
Niego con la cabeza. ¿Por qué me tiene que pedir perdón cada vez que ocurre algo que no tiene importancia?
-No hace falta-digo mirándolo.
-Me sentí fatal-dice triste y le cojo de la mano. Tras varios segundos, se la suelto, me levanto de la silla y empiezo a quitar la mesa.-Déjalo, yo la quito.
Me encojo de hombros y asiento con la cabeza. Acto seguido, salgo de la cocina.

La tarde pasa tranquila, hablando con Tobi y jugando a algunos juegos con él. Al anochecer, el señor Rhamus se despierta y nos cuenta el plan que vamos a hacer las próximas tres horas. Vamos a entrenar, aunque dice que cree que desde la "pelea" o "examen" estamos bastante bien. El vampiro me dice que yo sigo igual, aunque no me siento contenta ni me enorgullezco de mí misma. También ha comentado que Tobi ha mejorado. En mitad de la explicación de esta noche, suena el timbre de la casa. Tobi y yo nos intercambiamos unas miradas, ambos estábamos confusos. Nos dirigimos a la entrada. ¡Sorpresa! ¡Es Marck! Tobi y yo nos abrazamos a él, me cae mejor que el señor Rhamus. El vampiro le dedica un apretón de manos. Entramos en el salón y ambos amigos se sientan cada uno en un sillón individual (como siempre, el señor Rhamus se sienta en el mismo desde que llegamos, cosa que me extraña. ¿Le habrá cogido cariño?) y mi amigo y yo en el sofá grande.
-Tengo malas noticias-empieza a decir Marck.
-¿Que ha ocurrido con el vampirano?-pregunto.
-Lo seguí todas las noches, el vampirano lo que hacía era coger a un grupo de personas y llevarlas a unos pisos viejos. Cuando salía de allí, yo aprovechaba, entraba y veía lo que hacía-dice. Suspira mira a otro lado girando la cabeza a la derecha y dice en voz baja.-Todas las personas muertas. Todas las personas tenían la barriga abierta y estaban desangradas. Era una muerte demasiado fuerte, me quedé una noche mirando desde un lugar dentro del edificio. Abría la barriga o el cuello al instante, con la persona viva y empezaba a beber. O bien, usaba su aliento para dejar a las personas inconsciente y después, las mataba.
-Pero, ¿todas a la vez?-pregunta Tobi.
-No, elegía una y a las demás personas les vendaba los ojos.
-¿Por qué te visite?-pregunto y me doy cuenta de que mi voz sonaba temblorosa y cierro las manos que se quedan en puños. Tobi coge de mi mano para tranquilizarme.
-Me fui de allí porque las autoridades ya encontraron los cuerpos y el gerente del hotel sospechaba de mí. Sólo salía de noche y claro, normal que sospechase.
-¿Cuántas personas cogía el vampiro al día?-pregunta Tobi. A veces, le dirigía una mirada al señor Rhamus, que estaba serio y sólo asentía.
-Unas... seis por noche. Aunque nunca superaba el número, o incluso a veces, no hacía nada sólo se paraba a observar bien, o cogía una o dos-comenta Marck y nos quedamos en silencio absoluto.
-Bien-dice el señor Rhamus rompiendo el silencio.-Esto hay que pararlo como sea. Dentro de unos días, los cuatro iremos allí, lo encontraremos y lo mataremos. Vosotros dos, conmigo. Tenemos que hacer práctica-nos dice mirándonos. Marck sólo pone una sonrisa y comenta que va a comer algo. El señor Rhamus, Tobi y yo salimos al patio trasero.
-¿Otra pelea?-pregunta Tobi.
-No, os quiero explicar una cosa, pero no quiero interrupciones.

martes, 21 de agosto de 2012

Capítulo 28

Hola :) Siento ayer no haber podido subir el 28. Bueno, aquí os lo dejo ^^ No sin antes... e.e

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Em... xDD Eso no era xDD Era esto:
Jajaja xDDD que tía (mejor dicho, tío...) XDD, pero, ¿escucháis la canción de fondo? Elvisa, elvisa, elvisa...


Capítulo 28

Es... es... Increíble. ¡El vampiro! ¡El señor Rhamus! Pongo los ojos como platos al ver que se daba por vencido y a parte, por mi "atacador" y me pongo de pie.
-Se acabó el entrenamiento-dice.
-¿De qué va todo este rollo?-pregunto con las manos apoyadas en las caderas.
Mi compañero se pone de pie y se coloca al lado mía. El vampiro se levanta y ofrece su mano.
-Lo habéis hecho muy bien. Entremos en la casa, ahora os lo explico todo-dice. Los tres entramos en la casa y nos sentamos en el salón. Tobi y yo nos sentamos en el sofá grande y el vampiro en el individual. Ahora caigo en que siempre se sienta en el mismo desde que llegamos a la casa.-Os estaba poniendo a prueba para ver qué ocurría si os atacase uno de vuestra especie o algo peor.
-¿Y?-pregunto.
-Kat, tu eres resistente, demasiado, diría yo. Cuando te conviertas en vampiro completo (si es que algún día lo haces), serás dura de roer. Tobi, tu aprendes las habilidades de forma rápida, pero a la hora de usarlas contra el atacante te cuesta trabajo, pero eres bueno, resiste lo suficiente. Gracias a tu compañera, has logrado "sobrevivir"-dice y acto seguido, Tobi y yo nos miramos.
-Es decir, que esto ha sido como un examen-comenta Tobi.
-Más o menos... Me esperaba menos de lo que habéis hecho. ¡Ja, ja, ja, ja! Creía que erais una pareja de vagos que no le daban importancia a estas cosas-dice y acto seguido, se levanta y se va del salón.
Miro mi reloj y entonces es cuando veo que faltan cinco minutos para que amanezcan. Se va al ataúd a dormir. Tobi se levanta del sofá y me mira.
-Me voy a duchar. Estoy lleno de rasguños, tierra y me vendrá bien darme un baño para quitarme la suciedad de encima-me dice y levanto la cabeza para contestar.
-Hazlo tu primero. Voy a desayunar algo y me duelen los huesos, a parte estoy muerta de hambre. El señor Rhamus nos ha dado una buena paliza... pero de las buenas. Nunca me he sentido tan dolorida-digo con una sonrisa.
Él me ofrece la mano para ayudarme a levantarme (aunque no hacía falta) y la acepto. Me pega un pequeño empujón hacia arriba y me levanta tan rápido que tengo que apoyarme en sus hombros y de milagro me caigo encima suya.

Tobi se va hacia la bañera, que está en la planta de arriba y yo cojo algo de dinero porque sé que mi amigo va a tardar en bañarse, así que me iré a comprar varias camisetas y pantalones limpios y de paso beberé de el primer humano que aparezca en mi camino. Antes de salir de casa, me acerco al cuarto de baño del piso de abajo y me doy con una toalla mojada por los brazos y sacudo mi ropa llena de tierra, para que la gente no me vea... de manera mal. Salgo de la casa y me muevo un poco para no hacerme daño mientras relampagueo. A pocos metros, me encuentro a una persona. Es una mujer que está corriendo escuchando música. Me acerco a ella y le echo mi aliento, que se desmaya al instante. Con una de mis uñas, le hago un pequeño corte en el brazo y empiezo a beber. Está dulce. A los pocos segundos, termino, echo un poco de saliva y espero a que se cierre el corte. Relampagueo de nuevo hacia el centro comercial que está un poco lejos. Ya son las nueve de la mañana. Me fui a la sección de mujer de la ropa y me compré varias camisetas de distintos colores (azul oscuro, rojo, negra y amarillo pálido, casi blanco). También me compré ropa interior y dos pantalones vaqueros largos, uno negro y otro azul oscuro. Me gasté bastante dinero.

Cuando llego, era medio día. Estaba pasando por el jardín de tulipanes y veo a Tobi sentado en el banco del porche, parecía nervioso y al verme, se levanta.
-Me tenías preocupado-dice cuando estoy subiendo las escaleras del porche.
-¿Yo? ¿A ti? ¿Por qué?-digo sorprendida.
-No te vi por la casa cuando salí de la ducha. Ya sé que me dijiste que irías a desayunar, pero para desayunar no se tarda unas dos horas-parecía algo enfadado.
-Tranquilo. Fui a desayunar, pero me vi que estaba muy sucia y quise ir al centro comercial para comprar ropa-digo levantando las bolsas que colgaban de mi brazo.-Además, ya soy algo mayorcita para salir, ¿no crees?-le digo y cuando va a decir algo, entro en la casa para dejarle con la palabra en la boca. Entro en la casa y me dirijo al dormitorio. Ya estaba algo más decorado, estaba pintado de color verde y tenía una enorme alfombra en el suelo de color púrpura en el suelo, redonda. Dejo la ropa encima de la cama y me dirijo al cuarto de baño.

lunes, 20 de agosto de 2012

Capítulo 27

Hola :3 Aquí os dejo el capítulo 27 y nada más, deciros que después subiré el 28 :) Y además... he terminado de escribir mi segundo libro ^^ Cuando termine de publicar este libro, empezaré a publicar el segundo :3 No olvidéis publicar un comentario en el chat o en una entrada y os dejo intriga, wuajajaja

Capítulo 27

Nos movemos y la persona que me ha cogido me está llevando con ella. Le muerdo la mano con mis duros dientes, pero no quiero hacerle daño porque le podría a arrancarle la piel. Mi atacante gruñe de dolor y me suelta y caigo al suelo con un fuerte golpe. Salgo corriendo de allí, estoy tan asustada que no me veo capaz de relampaguear, me podría chocar. Mi atacante me sigue y miro hacia atrás, viene corriendo detrás mía y distingo su silueta: es un hombre. Ahora que lo puedo ver (no muy bien), relampagueo un poco. Me tengo que enfrentar a él, así que me escondo detrás de un matorral. El hombre se para justo delante mía y empiezo a moverme todo lo despacio y sigilosamente y logro colocarme detrás suya sin que se de cuenta. Preparo mis duras uñas y lo arrastro por su espalda, sólo logro rajar la tela de su ropa. El hombre empieza a relampaguear y le sigo relampagueando también. Cuando me doy cuenta, estoy de nuevo en el patio trasero de la casa, jadeando un poco. Estoy sola, hay luz y me molesta en los ojos. Me adapté a la oscuridad y de repente estoy con luz. Giro la cabeza desesperada para ver si localizo al hombre, pero no hay rastro de él. Miro el reloj, son las cuatro y media. Aquí en el patio no hay nadie y me siento a descansar un poco. Aunque esté un poco más tranquila y sigo alerta por si llega de nuevo

A los pocos minutos, llega Tobi, con un brazo lleno de arañones. No se da cuenta de que estoy allí sentada. Tengo la garganta seca y si le hablo ahora si se enteraría de lo que le diría. Tobi se desploma al suelo, jadeando incluso más que yo cuando llegué. No está muerto, ni inconsciente, pero está lleno de arañones por los brazos y está cansado. Gira la cabeza y me ve allí sentada, con mi mirada clavada en él.
-¿Qué te ha pasado?-le pregunto, aunque muy bajo y posiblemente ni se ha enterado.
-No... na... nada. Estoy bien, tranquila-dice tomando aire. Sigue jadeando, pero cada vez menos. Me levanto de mi sitio y lo arrastro cogiéndole desde abajo de los brazos hasta apoyarlo en la pared donde estaba sentada.-Gracias-susurra y me siento junto a él.
-Deberías de echarte un poco de saliva para que se te cierren los arañones-le digo mirándolo a los ojos.
Él me devuelve la mirada y sacude la cabeza. Cierro los ojos un rato, mi vista necesita descansar, creo que la he usado mucho.
-¿Qué has visto?-me pregunta y abro los ojos y le miro de nuevo.
-Un hombre. Me ha atacado y ha salido relampagueando hasta llegar aquí.
-Yo también he visto a alguien, pero no sabía si era un hombre o una mujer u otra cosa-dice.

Vuelvo a cerrar los ojos, pero fue en vano. Oigo como Tobi se levanta y cae al suelo de manera fuerte, pero no tanto para romperle algunos hueso. Abro los ojos de inmediato y me encontré con la silueta del hombre que me cogió antes. La luz del patio se había apagado. Fui rápida así que me apoyé con las manos en el césped y con los pies le pegué un empujón al hombre, lo bastante fuerte y cayó más leos de donde estaba Tobi. Me levanto corriendo y levanto a Tobi. Creo que está aún más dañado que antes, así que lo levanto y me echo un brazo suyo por encima del hombro y nos vamos lo más rápido que podemos de allí. Puedo luchar contra el hombre, pero con mi compañero herido no puedo. Entramos dentro de la casa. Parece que el hombre se ha ido, así que salgo a echar un vistazo. La zona está tranquila y Tobi respira con dificultad y decido sacarlo fuera para que respire aire fresco. Al apoyarlo en la pared, veo que está sudando y me susurra:
-Me he pegado un buen golpe en el pecho.
-Calla y respira-le digo y él empieza a tranquilizarse y mientras, sigo alerta mirando a los alrededores y no veo nada. Me giro y me quedo mirando a Tobi, que está peor que yo.
-¡Cuidado!-grita mi amigo.
Giro la cabeza rápidamente y veo cómo la silueta del hombre se acerca a mi izquierda a toda velocidad. Me da un golpe fuerte y caigo al suelo, tumbada. El hombre se pone encima mía y me intenta sacar los ojos con las uñas fuertes que debe de tener. Soy lo bastante rápida y rodeo sus muñecas con mis manos, y se las giro hacia atrás un poco y hace que el hombre gruña de dolor. Acto seguido, le pego un rodillazo en la barriga. El hombre sale lanzado para atrás a pocos centímetro de mí. Me apoyo en un codo y salgo de gatas hacia Tobi, para protegerlo, porque se ve que el hombre sigue aún con fuerzas. El hombre se apoya en su codo e intenta levantarse, pero no puede. Me separo de mi amigo y me pongo de pie al lado del hombre que está tumbado boca abajo. Miro su ropa, aún rajada por mis arañazos de antes.
-¡Vale, vale! Basta por hoy-dice una voz que me suena mucho hasta que caí en la cuenta de que es...

domingo, 19 de agosto de 2012

Capítulo 26

Hola ^^ Le he hecho un pequeño cambio al blog :D Bueno, aquí os dejo el capítulo 26. Os debo varios por no haberlos subido, pero iremos poco a poco. Ahora actualizaré la página de Capítulos con las direcciones de los nuevos capítulos subidos. Sin más, os dejo aquí el capítulo 26. ¡Ah! Os informo de que he actualizado también la radio, quitando y añadiendo y dejando canciones, jeje :3 No olvidéis el CONCURSO (para que se vea bien xD) y no olvidéis de comentar o hablar en el chat ;) Aquí os dejo algo de intriga al final, jeje >.<

Capítulo 26

Bajo las escaleras corriendo que casi me caigo rodando por ellas. Al bajar los últimos tres escalones, veo que Tobi me está esperando en la salida.
-¿A dónde vamos?-pregunto, porque la verdad, no tengo muchas ganas de ir a un sitio con el mal humor que tengo ahora mismo, aunque más o menos tengo una vaga idea de a dónde nos dirigimos. Ya hemos pasado la casa y él aún no me ha contestado, así que le repito la pregunta.-He dicho que a dónde vamos.
-A quitarte esos malos humos que tienes. Tu tranquila, confía en mí-me dice.
Andamos casi media hora y llegamos a una gran plaza. Hay muchas tiendas y restaurantes. Vamos a comer en un restaurante de comida rápida, donde venden hamburguesas, pizzas... Comida apetitosa, pero mala por la cantidad de grasa que tiene. Entramos en un restaurante de color rojo y verde claro con un título amarillo brillante en el que pone Fast Food, debería de estar en francés, porque estamos en Francia, pero lo han colocado en inglés. Entramos en el restaurante lleno de gente, así que tardamos en pedir la comida.
-¿Comemos aquí?-pregunta.
-Prefiero fuera de la casa, pero aquí no, en otro lugar más tranquilo...-digo.
-Vale-me dice mientras salimos del restaurante.
Yo me he pedido una hamburguesa simple (filete sólo, no se me apetecía nada más) con un paquete de patatas fritas pequeño. Tobi se había pedido una pizza pequeña, aunque no sé qué contiene y tampoco me importa. Nos sentamos en una mesa de picnic que había en un parque cercano. Al sentarme noto que se me había pasado el mal humor y ahora estaba contenta y me notaba feliz por dentro, como si mi corazón pegase saltos pequeños.
-Gracias-susurra Tobi, que está delante mía.
-¿Por?-pregunto con el ceño fruncido.
-Sé que me quisiste defender cuando el señor Rhamus me quería convertir en medio vampiro-me dice con la mirada baja.
-No tienes por qué dármelas-digo con una sonrisa.
Acabamos de comer y nos fuimos a casa. Cuando llegamos, el señor Rhamus estaba sentado en el banco del porche. Se puso en pie y relampagueó hasta nosotros.
-Hora de practicar-dice y nos coge a los dos, a mí en brazos y echa a Tobi a sus espaldas y a los pocos segundos, llegamos a la parte trasera de la casa.
Empezamos aprendiendo a relampaguear, luego en un trozo de madera teníamos que hacerla añicos con nuestras fuertes uñas. Yo hice añicos la tabla a la segunda vez, no te duele nada en las manos ni en las uñas, sólo sientes un pequeño cosquilleo un poco intenso.

Pasaron las semanas y todas las noches, durante tres o cuatro horas seguidas, aprendíamos algo nuevo o recordábamos algo. A veces nos contaba cosas que debíamos memorizar y otras veces, aprendíamos trucos o habilidades. A Tobi le gustó el truco de ilusionismo. Trataba sobre "mover" un objeto, pero el objeto no era el que se movía solo... ¡eras tu mismo! Pero para ello, tendrías que tener muy controlado la habilidad de relampaguear. Extendías una mano, haces que estás muy concentrado en el objeto, chasquea los dedos de las manos y en una milésima de segundo, tienes que relampaguear hasta el objeto y cogerlo y ponerte en la misma posición en la que estabas, con el objeto en la palma de la mano. Costaba mucho trabajo hacerlo, pero Tobi lo pilló a la primera. Un día por la noche, esperábamos al señor Rhamus en el patio trasero de la casa y éste no aparecía.
-Haber si se ha ido y no nos ha dicho nada-comento.
-Vamos a buscarlo por los alrededores. Nos separamos y si no lo encontramos, volveremos aquí-me dice.
Asiento con la cabeza de manera rápida, cojo aire y relampagueo hacia la derecha. Hay silencio absoluto y eso me inquieta. Veo a los pájaros y a las ardillas durmiendo tranquilos e intento no molestarles. Con mi gran vista, puedo distinguir en la oscuridad cualquier cosa.
-¿Señor Rhamus?-susurro, para ver si está por aquí.-Señor Rhamus, soy Kat, ¿está por aquí?-digo una vez más un poco más alto para ver si contesta, pero no hay nadie.
Hace un poco de brisa y estoy nerviosa, presiento algo. Una voz dentro de mí grita que lo busque, pero otra voz más fuerte que la otra me grita que salga corriendo de aquí. Algo o alguien hay por mis alrededores. Siento cómo me vigilan, es cómo si un león estuviese escondido entre las hierbas altas de la sabana, a punto de saltar y a atrapar a su presa. Avanzo un poco más entre los alrededores. La casa está a las afueras de la ciudad, como si fuese una granja, pero no hay animales ni nada así que todo lo que tiene alrededor son árboles y un prado seco por la estación en la que estamos. Me muevo hacia la casa esta vez andando.
"Crac, crac, crac"
Algo o alguien anda cerca mía. No se da cuenta de que sus pisadas están rompiendo las ramas del suelo.
"Crac, crac, crac"
El mismo ruido, me giro y no veo nada más detrás mía. Noto un olor a sangre, pero no es un humano. Estoy asustada, ¿y si es el vampirano que ha venido a por el señor Rhamus? ¿Y si es el vampirano que ha dejado inconsciente o ha matado al vampiro y ahora viene a por mí? La persona (si es que es una persona) me tapa la boca por detrás mía con una mano y la otra me rodea por la cintura, de modo que no veo quién es y estoy inmovilizada para moverme. Acto seguido, la persona me levanta, mis pies ya no tocan el suelo.

Capítulo 25

Hola ^^ Lo siento por el retraso, ayer tampoco pude subir ningún capítulo, jeje. Lo bueno es que os subo ahora el 25 y dentro de un rato el 26 ;) Además os he puesto un chat para que os sea más rápido hablar ;)

Capítulo 25

Giramos las cabezas a la vez y vemos al señor Rhamus. El vampiro estaba apoyado en la puerta y por detrás de él pasa Marck y le susurra algo al oído. "No olvides hablar del tema con ellos" escucho. Gracias a mis oídos de medio vampiro, puedo oír lo que dijo. ¿Qué es lo que nos tenía que contar? ¿Es algo bueno o malo? Me puse inquieta por momentos y nerviosa y empiezo a retorcerme las manos y los dedos, movimiento de nerviosismo. Me quedo mirando al señor Rhamus, que tiene la vista clavada en nuestras cabezas. Marck, que está aún detrás suya, le comenta algo al señor Rhamus y éste sonríe. Esta vez no logro oír lo que le ha dicho. El vampiro asiente y Marck sonríe y se marcha. El señor Rhamus entra en el salón cerrando la puerta. Hacía calor (espera, yo tengo calor porque soy medio humana medio vampiro, pero... ¿puedo sudar teniendo la sangre fría? El señor Rhamus me contó que apenas sudaba) así que el vampiro pone el aire acondicionado.
-¿Qué habéis estado haciendo?-pregunta mientras se sienta en un sofá individual.
-Jugar al tenis-contesto.
-Ah-dice y acto seguido pone una pierna encima de la otra.-Os tengo que comentar una cosa. Pero antes, Tobi, me conoces, ¿no?
Mi nuevo amigo asiente con la cabeza.
-Perfecto. Kat, Tobi, os tengo que comentar una cosa cómo os acabo de decir-dice bajando la pierna que tenía encima de la otra, se inclina hacia delante y suspira.-Ha aparecido un vampirano cerca de aquí, relampagueando se tarda unos veinte minutos. Es fácil llegar. Marck ha ido a seguirlo unos días, estáis bajo mi cargo. Si el vampirano descubre a Marck tendré que ir yo y si necesito refuerzos, tendréis que venir conmigo.
-Espera, espera, espera...-digo porque no sé si he oído bien.-¿"Tenéis"? ¿Los dos? ¡Está loco-le grito.
El vampiro pone los ojos en blanco y dice:
-Él es un humano, tu medio vampiro y yo vampiro. Le paso mi sangre al chico y le convierto en medio vampiro y los dos juntos formáis un vampiro completo, más o menos. Fin del asunto. Tobi, colócate aquí, al lado mía y extiende las manos-explica.
Giro la cabeza hacia Tobi. Él se encoge de hombros, se levanta y se pone al lado del vampiro.
-No lo haga. No sabemos aún si Marck podrá contra el vampiro-digo, para que no convierta a Tobi en un medio vampiro. Es un buen chico, no quiero que pase por lo que estoy pasando yo.
-Sí, ¿y si pasa cómo yo he contado, de que nosotros tenemos que ir a ayudarle? Tendréis que poneros en forma y Tobi el primero, que es el que necesita más ayuda. ¡Ah! Y tu serás la que le enseñe las cosas que yo te he contado.
-Sí, claro, yo ahora paso de ser aprendiz a maestra. Ni en sueños, no sé tantas cosas-replico.
-Pero las necesarias para sobrevivir, sí-dice poniéndose de pie.
Yo gruño y salgo fuera de la habitación, hacia el banco del porche para soltar todo los pensamientos negativos que tengo hacia el vampiro. Hace un poco de brisa y no paro de repetir de mala manera sus palabras: "Las necesarias para sobrevivir, sí", "las necesarias para sobrevivir, sí". ¡Lo odio! Maldito vampiro viejo.

Pasan los minutos y estoy sola en el banco, contemplando los tulipanes. Se abre la puerta de la entrada de la casa, giro la cabeza y veo a Tobi, que la vuelve a cerrar.
-No te enfades, yo quería ser como tu-me dice y se sienta al lado mía.
-Tus palabras no me sirven para quitarme el enfado- Es un... ¡arg!-gruño y miro de reojo a Tobi, que se me queda mirando atónito. ¿Qué le ha sorprendido?
-Mira-me dice enseñándome el brazo izquierda. Tiene cerca de la muñeca dos puntos muy pequeños, casi invisibles.-Son la marca que me han dejado sus uñas. Me ha pasado un paso de sangre de vampiro por el brazo. Me ha contado que tu bebiste un líquido.
-Sí, es cierto-le digo cogiendo su brazo izquierdo encima de mi mano derecha y con mi mano izquierda le toco los dos puntitos que ya no se notan.-Estás frío, como yo.
-Sí, me ha dicho que a los chicos la sangre se nos enfría más rápido que a las chicas-comenta. Le suelto el brazo y gruño otra vez.
-¿Ves? ¡Eso a mí no me lo ha dicho!-digo enfurecida.
-¿Tienes dinero?-me pregunta.
-Sí. ¿Por?
-Coge lo suficiente para comer una hamburguesa-me dice.
Gruño por lo bajo, entro en la casa y subo a mi habitación a coger algo de dinero.

viernes, 17 de agosto de 2012

Capítulo 24 // Concurso

Hola ^^ Bueno, ya he creado la página de concursos (hay uno ya ^^), también he puesto la página sobre los personajes de cada libro (los más importantes, claro) y los vídeos están actualizados :3 y nada, eso es todo, jeje. Ahora seguiré escribiendo en mi 2º libro para terminarlo ya :3 ¡Ah! ¿A que no sabéis qué? ¡Hoy cumplo dos años con mi otro blog! ^^D Haz click en el nombre de mi blog: Tu Mundo en AC

Buenos, aquí os dejo el capítulo 24.

Capítulo 24

Pasamos largos pasillos y nos metemos en un cuarto lleno de cosas de jardinería.
-A Marck le gusta la jardinería. No sé si te habrás fijado en la entrada.
-Sí... Se ve fácilmente su adicción. Al parecer le gusta mucho los tulipanes-comento.
Él se monta encima de una silla, levanta los brazos y mete las manos en una caja marrón. Saca un tubo con varias pelotas amarillas y mete de nuevo las manos en otra caja y saca dos raquetas. Baja de la silla y me pasa una raqueta.
-Vayamos al patio-dice. Salimos por una segunda puerta que tenía la habitación y salimos a un enorme patio, pero es sólo césped. En una parte hay una pista de tenis.-A Marck y a mí nos gusta jugar al tenis, por la noche, claro. ¿Una partida?
-Adelante-comento con voz juguetona. Nos colocamos en la posición que nos toca.
-Las damas primero-dice y me lanza la pelota de tenis.
Tiro la bola al aire y pienso: "Te vas a enterar de lo que valgo". Entonces, cojo la pelota que había caído y recuerdo que debo de tener cuidado, los vampiros y medio vampiros tenemos el doble o el triple de fuerza que un humano. Recuerdo que el señor Rhamus me contó que cuando aún estaba en los primeros días de vampiro, se hizo amigo de un humano y jugando con él al baloncesto le rompió un brazo. Yo debo de tener cuidado.
-Lo siento, me he mareado al tirar la pelota al aire-miento, porque tenía la pelota en la mano, había sido un fallo tonto.
-¿Estás bien?-pregunta.
-Sí, tranquilo, sólo ha sido un mareo.
Tiro de nuevo la pelota hacia arriba y hago un simple movimiento con la raqueta. Un movimiento suave y la bola sale rápida, pero no peligrosa. La pelota amarilla bota llega al campo de Tobi y él mueve la raqueta golpeando la pelota.

Jugamos cerca de una hora y al final, acabamos. Estábamos cansados y completamente mojados de sudor, aunque él estaba peor que yo.
-Un gran partido-comento sin aliento.
-Lo mismo digo. Si quieres te puedes duchar, arriba hay bañera y abajo ducha.
-Eso es lo que voy a hacer. Luego nos vemos-digo y me meto dentro de la casa y me ducho con agua fría en la ducha del piso de abajo.
Salgo en toalla corriendo hacia mi habitación y me visto con la ropa de estos días. No está sucia, ni sudada ni nada. Termino de vestirme y bajo abajo. Encuentro a Tobi que tenía el pelo mojado, así que supuse que se había bañado arriba o se había duchado mientras yo me vestía. He estado tan entretenida durmiendo, hablando con Tobi y jugando con él que aún no me he fijado cómo es. A Lucy o a Debbie le hubiese gustado, porque es atractivo, pero no es de mi gusto. Está entretenido en el salón viendo la televisión. Tiene los ojos de color azul y el pelo negro y liso y un poco largo, pero no estilo chica. Se veía a simple vista que hacía deporte, porque se le notaba un poco en los brazos. Vuelvo a mi mundo y dejo atrás mis pensamientos. Miro el reloj y me doy cuenta de que ya es casi hora de cenar, aunque no hemos despertado a nuestros "maestros", aunque... es un poco temprano. Entro en el salón y me siento en el sofá junto a él.
-¿Te has duchado?-pregunta y asiento con la cabeza.-Ya es casi la hora de que se levanten.
-Sí...-digo y de repente, se me viene a la cabeza una pregunta, pero no sé si preguntársela.-Tobi, no soy cotilla ni nada, pero ya que somos amigos... ¿es verdad lo que nos dijo Marck? Lo que eras... huérfano.
-Ah. Sí, lo soy. No me molesta hablar de ello-dice.
-¿Me puedes contar más?
-Sí. No recuerdo las cosas muy bien, por eso no me molesta hablar del tema. Tenía... unos cinco o seis años. Mis padres se habían peleado y no se hablaron durante más de una semana. Un día, les pregunté en la cena que por qué no se hablaban, mi madre me dijo que me iba a dejar en un "colegio" para conocer niños nuevos y hacerme muchos más amigos, yo como chico infantil caí en la trampa.
-Y en realidad lo que pasó fue...
-Que me dejó en una residencia para niños huérfanos-me corta.-Ya no volví a ver a mis padres.
-Lo siento mucho. Debió de ser duro para ti no crecer sin padres. ¿Y cómo es que ahora eres el "aprendiz" de Marck?
-Cuando cumples los doce años, el orfanato te deja libre salir a la calle, pero debes de estar allí antes de las ocho de la tarde. Fue invierno y descubrí a Marck arrodillado en el suelo junto a una mujer... No dije nada, volví al orfanato y día tras día, vigilaba a Marck hasta que me descubrió y me adoptó.
-Marck es un hombre genial-dice una voz procedente del pasillo.

Capítulo 23

Hola ñ.ñ Lo siento si estos dos días no pude subir ningún cap. Hoy os subo el 23 y si puedo, un poco más tarde, el 24 :) Ya estoy terminando mi segundo libro y he puesto en una de las notas de mi portátil sobre cómo sería mi tercer libro (el de los semidioses) he preferido ese que el de los zombies ñ.ñ Ahora, voy a crear una parte de concursos (tendré que hacer alguno, ¿no?), actualizaré la zona de vídeos (de Elvisa, claro) y pondré una parte donde conoceréis los personajes de cada uno de mis libros e.e Cogeré a actores, o personas desconocidas (que yo tampoco conozco xD) Y pondré algo sobre ellos ^^ Espero que os guste el 23, y siento mucho la espera U.U 

Capítulo 23



Pasaron las horas y ya hacía bastante calor en aquella habitación. Me levanté y vi el reloj. Era mediodía. Me despierto y quito las cortinas dejando que la luz del sol ilumine la habitación. Me giro para hacer la cama y la hago en pocos minutos. Me fijo que encima de la cómoda hay un trozo de papel grisáceo con líneas negras. Una nota. Me dirijo para cogerla y la extiendo un poco. La letras es pequeña y da sensación de ligereza. Las curvas de cada letra es fina y delicada. Empiezo a leer.
Kat soy Marck. Te he dejado ropa limpia que fui a comprar ayer. Sabía que vendrías, me lo dijo Frank, y por intuición de vampiro, supe que serías chica. No estaba seguro de tu talla. Mi aprendiz debe de estar despierto. Conócele si quieres y si no está despierto, te sugiero que lo dejes tranquilo, le gusta dormir y despertarse cuando le venga en gana. Te escribo esta nota cuando el loco de Frank está durmiendo como un tronco o una abuelita sorda. Puedes comer lo que quieras, hay carne, fruta, de todo, ya sabes que conmigo vive un humano. FRank me ha dicho que eres medio vampiro y que no te agrada beber sangre humana, te entiendo. Saludos, y tranquila, ahora estás en tu casa, haz lo que quieras.
Es verdad, ahora creo que esta es mi casa y después de que encontremos al vampirano, nos quedaremos en esta casa. Marck me cae muy bien, mejor que el vampiro al que tengo que seguir... Lo que no entiendo es por qué entiende el por qué no me gusta beber sangre humana. Bebo, cuando la necesito, pero no me hace mucha ilusión beberla. Abro el primer cajón de la cómoda y encuentro una mallas negras largas y una camiseta verde claro. Me visto y me pongo los zapatos de deporte. Los pantalones me quedan bien, pero la camiseta me queda un poco grande.

Voy al cuarto de baño para peinarme y lavarme la cara. La verdad, es que la casa la tiene bastante limpia, si el señor Rhamus viviese aquí, seguro que la tendría hecha un asco. Bajo las escaleras y oigo a alguien que hace un ruido sordo. Proviene de la cocina. Abro la puerta y veo un chico agachado en el suelos y está a espaldas de mí. Me quedo callada y quieta a ver  si se da cuenta de que estoy aquí. Se levanta y parece que no se da cuenta de mi existencia. Es de mi altura y tiene el pelo entre rubio y castaño.
-Mmm... Hola-digo. El chico da un pequeño salto y deja caer lo que tenía entre las manos. Eran trozos de un cristal. Se da la vuelta y se queda perplejo mirándome, abriendo todo lo que puede sus ojos azules.
-Qué susto me has dado. ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? ¡Ahora tendré que volver a recoger los trozo!-dice enfadado.
-Lo siento, no pretendía... yo... lo siento. Yo lo recojo-digo un poco cortada. No pensé que reaccionaría así
-No pasa nada-dice mientras se agacha en el suelo y recoge los trozos del plato roto y se los coloca en la mano.-Un momento y ahora...-se queda en mitad de lo que iba a decir y produce un grito ahogado.
Se ha hecho un corte en la mano un poco largo, no muy profundo, pero largo. La sangre empieza a salir. Ahora me doy cuenta de que necesito beber sangre, llevo días sin beber ni una gota. Tengo tentaciones de beber la sangre que sale de su palma, pero me doy la vuelta antes de que pueda hacer algo.
-Por favor, lávate la mano-le pido.
-¿Por qué? ¿Te desmayas al verla?-me pregunta.
-No contesto y él me avisa de que ya ha hecho lo que le he pedido. Me giro.-Gracias.
-Pasemos al salón-me dice pero me niego. Prefiero quedarme en la cocina.-Bueno, pues... ¿cómo te llamas?
-Kat, ¿y tu?
-Me llamo Tobi-dice, ofreciéndome la mano buena para estrecharla. Yo le doy la mía en forma de saludo.-¡Guau! ¡Tienes la mano helada!
-¿Sí? Pues no noto nada. ¿Tu eres humano?-pregunto.
-Cien por cien. Tu también, ¿no?
-Pues no. Soy medio vampiro.
-Pareces humana... Un poco pálida, pero lo pareces.
-Ah. ¿Nunca has querido ser... vampiro?-le pregunto.
Él se queda pensativo y durante unos segundos, contesta:
-No, Marck es un vampanez, ¿lo sabes?
-Sí, me lo contó el señor Rhamus-comento y entonces caigo en la cuenta; si Marck le da a Tobi su sangre, Tobi se puede convertir en un vampanez como él.
-No me puede dar su sangre, porque no es un vampiro...
-Ya, ya he caído en la cuenta-le corto.
Guardamos silencio y él habla de nuevo.
-¿A qué viene eso de señor Rhamus? ¿Es Frank?-pregunta levantando una ceja.
-Sí, pero no le gusta que le llame Frank-comento.
Me quedo mirando y Tobi mata de nuevo el silencio inquietante que hay.
-¿Sabes jugar al tenis?-pregunta.
-Sí.
-Sígueme.

martes, 14 de agosto de 2012

Capítulo 22

Hola :) Espero que le hayáis echado un vistazo a la página de vídeos, jeje e.e os pongo otro de elvisa, jajajaja Ahora que es verano, es momento de ir a la playa y echarse crema solar. Aquí os dejo un "tutorial" de Elvisa "echándose" crema solar ;)

Bueno, emm... también os he dejado el de echarse cacao, jajaja x'DD Me parto con Elvisa es un una fenómenoa x'DD Bueno, ahora actualizo de nuevo la página de vídeos, más que nada para poner vídeos nuevos que me he encontrado sobre Elvisa ^^ Es que vamos... yo me río sola y quien pasa por al lado mía me dice que necesito un médico, jajaja xD

Capítulo 22

Marck nos pide que entremos en el salón y nos acomodemos mientras él prepara unos zumos. El señor Rhamus y yo entramos en el salón, el vampiro se sienta en un sillón individual y yo en otro que estaba al lado de él. El salón era enorme, tenía una mesa circular rodeada de varias sillas, un total de diez. Tenía un sofá que podía tener una capacidad de cinco personas y cuatro individuales que rodeaban una mesa de poca altura. Por la pared había muchos cuadros pintados y muy pocas ventanas. Se abre la puerta del salón y entra Marck con una bandeja y tres vasos de cristal en forma de tubo. E uno había un refresco de color naranja y los otros dos vasos de color rojo. Marck pone la bandeja encima de la mesa de poca altura y se sienta en otro sofá individual al otro lado de la mesa, justo en frente de nosotros.
-Cuánto tiempo-comenta Marck.
-Cierto. Marck, te presento a Kat, mi aprendiz. Kat, él es Marck, un compañero mío-nos presenta el vampiro.
-Y su mejor amigo-añade Marck.-Veo que también has incumplido una norma vampírica.
-¿A qué te refieres?
-Kat, el zumo es para ti. Pensé que te gustaría, mejor que la sangre-me dice Marck para dejar el tema al lado por un instantes.-Frank, ya sabes que no podemos tener un aprendiz-comenta el vampanez y le dirijo una mirada al señor Rhamus, que abre los ojos como platos.
-Ya lo pillo... Es decir, tú también tienes otro aprendiz.
-Exacto. El chico me seguía durante varios días y semanas y más tarde, meses. Hasta que le hice una broma y... bueno, él no es vampiro, es humano cien por cien. Está completo. No lo he tocado. Era huérfano y lo acepté cómo aprendiz.
-Bueno, dejemos las historias tristes-dice el vampiro.-¿Podemos ir a otro sitio tranquilo para hablar del tema?
-Claro, la cocina. Kat, ¿puedes quedarte aquí? Si quieres, puedes ver la televisión.
-Claro, sin problemas-contesto.-Podéis retiraros tranquilamente, yo me quedo aquí esperando-digo con una sonrisa.
Ambos salen por la puerta del salón y me quedo allí sola en la habitación, bebiendo el refresco con sabor a piña, aunque tiene que tener otro zumo más, porque el color naranja no es el adecuado para la piña.

Miro mi reloj y me fijo que ya casi va a amanecer. A los pocos minutos, llegan los dos vampiros.
-Kat-me dice Marck.-Arriba hay un dormitorio libre. Si quieres subir a dormir unas horas puedes. Frank y yo nos vamos también a dormir a los ataúdes a dormir hasta esta noche.
-¿De verdad puedo dormir?-pregunto porque estoy totalmente agotada, no he dormido muy bien en el establo, entre vigilar al granjero y los animales...
-Claro. Seguidme los dos-nos dice el vampanez y ambos los seguimos hasta el piso de arriba.-Yo me voy a dormir ya. Frank, hay un ataúd en esa habitación de sobra. Es uno mío que tenía. Puedes dormir ahí, Kat tu puedes dormir en la habitación de esa esquina. Hay una cama, puedes dormir tranquila y despertarte cuando quieras-dice Marck y acto seguido, cada uno se va hacia su habitación a dormir. El dormitorio (si es que se le puede llamar así) era bastante pequeño, sólo tenía una cama junto a una pared y una cómoda. Cerré la puerta, no sin antes echarle un rápido vistazo al resto de las habitaciones, pero fue en vano, todas tenían las puertas cerradas. Me tumbo en la cama y cierro los ojos. Dormí del tirón y soñé que mi vida seguía con mis padres, que Lucy volvía del viajes que me dijo por aquel mensaje que leí en el ordenador. Tuve un segundo sueño, que era mi verano en mi antigua ciudad, con mis viejos amigos de siempre, mi casa... Esto si era estar muerta, sola y acompañada solo con un vampiro y un vampanez, y al parecer, un humano... Tuve sueños bonitos, pero pensé mal de ellos. Algo me molestó en la cara, porque tuve que abrir los ojos. Luz solar, que entraba por la ventana y le daba a mi cuerpo pálido algo de luz. Desde que me convertí en medio vampiro, la sangre me cambiaría y mi piel se pondría más pálida, más blanca. Me levanto de la cama y echo las cortinas y vuelvo a dormir, una vez más, de golpe. Ya no me importa la hora que sea ni cuánto tiempo llevo durmiendo, mientras pueda dormir sin la preocupación de que viene alguien a molestarme... Me quedo tranquila.

Capítulo 21

Hola ^^ Al parecer estos días también puedo escribir por la mañana, jajaja x) Aquí os dejo el capítulo 21 y ya he puesto la página de vídeos ^^ Es un poco más corto, lo siento, jeje =P Después os subiré el 22 OuO

Capítulo 21

Pasan los minutos y no sé cuánto tiempo llevamos relampagueando. Veo que va frenando poco a poco, el paisaje ya se va viendo mucho mejor, ha dejado de ser borroso hasta que por fin, se para por completo.
-¿Ya hemos llegado?-digo mientras me bajo de su espalda.
-Aún no... Nos queda muy poco. Kat, tenemos que dejar de relampaguear, vamos a empezar a coger el transporte público. Un taxi.
-Ja, ja, ja, ja-me río. Qué broma más buena. Miro al señor Rhamus y veo que no está de broma. Paro de reírme.-¿De verdad?
-Menos mal que te has dado cuenta, creía que tenías una enfermedad de la risa-me dice y se echa a reír a carcajadas.
Yo sólo me limito a poner una media sonrisa. Eso tenía gracia, pero no tanto para ponerse a reír a carcajada limpia, además, ha sido un golpe bajo. ¿Sería ese el humor de un vampiro? Es penoso... Cogemos un callejón y salimos a una avenida. Estamos en una pequeña ciudad, creo que es un pueblo, por el tipo de casa que tiene. Miro mi reloj y veo que aún queda un poco para amanecer, son las tres y media. El vampiro se baja de la acera y levanta un brazo. En menos de dos minutos, ya había llegado un taxi y nos montamos en el vehículo. El señor Rhamus se sienta delante y le dice la dirección al taxista. No me entero de la dirección que le da porque me estaba sentando y cerrando la puerta del taxi.

A los pocos minutos, creo que un cuarto de hora mas o menos, llegamos a un sitio que está en mitad del campo.
-Un sitio muy rural-comenta el taxista y el vampiro asiente.
Con mi vista de vampiro, veo a lo lejos una casa muy parecida a la primera donde vivía. Echo de menos a todos los que me rodeaban. Adoraba el cuarto de juguetes donde invitaba a Debbie para jugar. Nos bajamos del taxi y el vampiro le paga. Esperamos a que el taxi se aleje y nos dirigimos a la casa, parecía una mansión, pero no llegaba a serlo. Antes del porche que tenía la casa, tenías que pasar un camino de piedras grises y redondas y que a los lados del camino, había tulipanes plantados. Sólo tulipanes y de diferentes colores.
-¿Quién vive aquí?-pregunto, aunque la respuesta era un poco tonta.
-Mi amigo que pidió ayuda. Se llama Marck. Te va a caer fenomenal-me dice sin mirarme mientras cruzamos el camino largo de piedras. Se detiene en seco y yo me parto también, a pocos pasos por delante suya.-Kat, te tengo que comentar una cosa que quiero que aprendas antes de que conozcas a mi amigo. ¿Te acuerdas que te dije que había dos clases de vampiros?
-Sí, los vampiros y los vampiranos. Los vampiros sólo se alimentan un poco sin dejar muerta a la persona, los vampiranos los matan-digo para demostrarle que me acuerdo perfectamente.
-Muy bien, pues hay otra clase más, pero es pequeña. Son los vampanaz.
-¿Vampanaz?-pregunto levantando una ceja.
-Son vampiros que se volvieron vampiranos porque la sangre los volvía locos. Pero gracias a una pequeña ayuda, volvieron a la normalidad, dejando la vida de vampiranos y convirtiéndose de nuevo en vampiros, pero de vez en cuando sufren un ataque. Esos son los vampanaz.
-Es decir, que los vampanaz son aquellos vampiros locos que volvieron a ser normales dejando atrás la vida de vampiro. ¿Cierto?
-Lo pillas a la primera. Pues Marck es un vampanaz, así que no comentes del tema-me dice.
Asiento con la cabeza y seguimos el camino y entramos en el porche de madera blanca. La puerta era una normal, con el número veintiocho encima de la puerta, una pequeña lámpara al lado de la puerta y un banco a unos pocos centímetros más allá de la puerta. El vampiro llama al timbre. Tardan varios minutos en abrirnos.
-Quizás no haya nadie-comento.
-No, ya vienen ahí. Lo oigo-dice el señor Rhamus.
La puerta se abre de golpe y aparece un hombre de la altura del señor Rhamus. Tiene el pelo totalmente rubio y sus ojos son verdes, más claros que los míos.
-¡Frank! ¡Viejo vampiro semi-loco!-grita entusiasmado con una sonrisa de oreja a oreja.-¡Entra ya, no os quedéis ahí!

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