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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Personas detallistas

Amo a las personas detallistas.
No me refiero a ese tipo de personas que te da cartas o flores, sino aquellas que se dan cuenta que cuando estás nervioso juegas con las manos. Que cuando sonríes arrugas la nariz o que cuando mientes miras hacia la izquierda.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Por qué lloras...

Un sabio se paró ante un público, contó un chiste y todos se rieron.
Al cabo de un rato contó el mismo chiste una y otra vez hasta que nadie se reía.
Entonces dijo: "Si no puedes reírte varias veces de una sola cosa, ¿por qué lloras por lo mismo una y otra vez?"

sábado, 26 de diciembre de 2015

Incluso sin saber amar

Yo te amo. Incluso negándolo. Incluso dejándote ir. Aunque no te pida que te quedes. Aunque no vuelva a mirarte a los ojos. Aunque no escuche tu voz. Aunque ya no haga parte de tus días. Aunque esté lejos, yo te amo
Y te amo de verdad.
Incluso sin saber amar.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Demasiado común

- Me gusta salir, bailar, fumar y beber. ¿Y a ti?
- A mí me gusta la Luna, el sonido de la lluvia, el café, los libros, escribir y la música.
- ¡Qué raro eres!
- Y tú eres demasiado común.

martes, 22 de diciembre de 2015

Un día sabrás...

Un día sabrás que no has perdido nada. Que las cosas tuvieron que pasar así para que entendieras a la vida. Que nada se retiene y todo fluye a su modo. Así como llegan cosas, otras se van. No puedes obligar a que la realidad actúe a tu manera.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Espero que te enamores

Espero que te enamores de alguien que siempre responda tus mensajes y que nunca deje que duermas pensando que no eres una persona querida.
Espero que te enamores de alguien que tome tu mano cuando se vaya la luz o cuando tengas miedo.
Espero que te enamores de alguien que mire galaxias en tus ojos y escuche música en tus latidos.
Espero que te enamores de alguien que te haga sonreír en los buenos y malos días.
Espero que te enamores de alguien que nunca te abandone, incluso en tus sueños.
Alguien que se quede contigo cuando te encuentres bien y cuando te encuentres mal.
Alguien que te haya visto en tus peores días, y que aún así siga amándote.
Espero que te enamores de alguien que te bese bajo la lluvia y te abrace en invierno.
Alguien que recuerde a diario lo humano que eres en todas tus facetas.
Alguien que no tenga ojos para otra persona y que cada día se enamore más de ti.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Te cansas

Y llega el momento en el que te cansas.
Te cansas de esperar, de estar siempre para todos, pero que nadie esté para ti.
Te cansas de mentirte creyendo que las cosas cambiarán.
Te cansas de las decepciones, de las mentiras, de llorar, de fingir, de las promesas, de todo.
Te cansas de decirte a ti mismo que todo está bien, cuando realmente no es así.
Te cansas.
Y lo peor es que nadie se da cuenta de cómo eso te hace sentir.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

El problema empezó...

El problema empezó cuando lo único que hacía al levantarme era revisar el móvil para ver si tenía un mensaje tuyo.
El problema empezó cuando me di cuenta de que estaba enamorada de ti.
El problema empezó cuando te dije por primera vez que me gustabas.
El problema empezó cuando sonreía al escuchar tu nombre.
El problema empezó cuando con sólo ver tus ojos, sentía un calor agradable.
El problema empezó cuando me dijiste te quiero.
El problema empezó cuando me dolía que tuvieras problemas.
El problema empezó cuando derramé la primera lágrima por ti.
El problema empezó cuando quería traspasar la pantalla para darte un abrazo y un beso.
El problema empezó cuando quería que supieras que tú eras mi preciado problema.

lunes, 14 de diciembre de 2015

No existen chicas perfectas

Puedes no ser su primero, su último o su único. Ella amó antes y puede amar de nuevo. Pero si ella te ama ahora, ¿qué otra cosa importa?
Ella no es perfecta, tú tampoco lo eres, y ustedes dos nunca serán perfectos. Pero si ella puede hacerte reír al menos una vez, te hace pensar dos veces, admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de ti.
Ella no va a recitarte poesía, no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que podrías romper: su corazón.
No la lastimes, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que puede darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enfadar y extráñala cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. 
Porque no existen las chicas perfectas, pero siempre habrá una chica que es perfecta para ti.

Bob Marley.

sábado, 12 de diciembre de 2015

He aprendido...

He aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche.
Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable.
Que el nunca jamás, nunca se cumple, y que el para siempre, siempre termina.
Que el que quiere, lo puede, y el que sigue, lo logra y lo consigue.
Que el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga, no gana.
Que si quieres ver a una persona, búscala, mañana será tarde.
Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional.
Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada seguir negando lo evidente.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Quiero...

Quiero ser la persona que te guste muchísimo, que veas mis ojos y pienses que son los más bonitos. Quiero besar y morder tus labios tan suave que te haga suspirar.
Quiero ver tus ojeras y enamorarme de ellas como lo hice con tus ojos.
Quiero mirar cada detalle de ti, quiero verte sonreír y escuchar esa risa tan bonita que tienes.
Quiero que me digas "te odio", acompañado con una risa que te moleste.
Quiero que mis manos se enreden en tu cuello cuando te bese mientras tu acaricias mi mejilla y con tu otra mano me abrazas por la cintura.
Quiero besar tu cuello y morderlo hasta que pierdas la razón.
Quiero contar cada uno de tus lunares.
Quiero sentirme segura en tus brazos.
Quiero detalles que no sean ostentosos, sino creados por ti.
No quiero que me digas todo el tiempo palabras bonitas, pero quiero que llegues a decirlas de corazón.
No quiero tu dinero, sólo te quiero a ti; humilde, sencillo, sin tener que presumir.
Quiero enamorarte, descubrir cada punto que te roba la respiración, llevarme bien con tus amigos para que tú no tengas que elegir entre ellos o yo; quiero tu privacidad, quiero que te diviertas y no te sientas encarcelado conmigo.
Quiero ver todas tus facetas: feliz, llorando, riendo, triste.
Quiero tu bienestar sin ser tu madre.
Quiero ser más que tu amiga.
Quiero todo de ti.

martes, 8 de diciembre de 2015

Alguien a la medida

Algún día encontrarás a alguien a la medida. Que se olvide de tu pasado, de tus fracasos, que no le importe lo que fuiste ni lo que hiciste. Lo que en algún día por malos actos tal vez perdiste.
Alguien que te levante, que te perdone, que te cuide, que llore contigo y si es necesario que te haga llorar. Alguien que te entienda incluso cuando tú no lo haces.
Alguien que al entrar en tu vida te hará saber por qué no funcionó nada con alguien más. Alguien a la medida.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Estrellas fugaces.

           Una vez me dijiste que las estrellas fugaces eran las lágrimas sin sentido de la noche. Si es así, ¿no es demasiado cruel pedirles deseos?
La noche llora porque siente que todos la temen.
Por eso concede los deseos de aquellas personas que son capaces de verlas llorar.
"¿Por qué existo si todos tienen miedo de mí?" se preguntaba la noche. "Si no existiese, todos se sentirían más a salvo", se culpó.
Entonces, la noche intentó suicidarse.
"Tienes que permanecer siempre en el cielo", le dijo al Sol.
"Sigue sin mí", le dijo a la Luna.
"Pero entonces, desaparecerás" le contestó el Sol, entristecido.
"¡Pero no puedo seguir sin ti!", se lamentó la Luna.
"No me importa" sentenció la noche. "Si no soy útil ni necesaria, no quiero existir".
Retiró sus sombras del cielo, y se fue.
          Después de varios años, todos se sentían agotados sin la noche.
"No podemos dormir", dijeron las personas.
"Mi brillo se apaga", comentó el Sol, asustado.
"Mi cuerpo en el cielo diurno no se distingue ni se aprecia" se resignó la Luna.
"No podemos existir sin la noche", lamentaron las estrellas.
Y todos conformaron grandes llantos y plegarias a la noche, todos gritaban que volviese, todos ya la necesitaban sin haberse dado cuenta.
La noche nunca los escuchó, estaba demasiado lejos.
La noche estaba demasiado dolida.
La noche nunca volvió.
          Todos padecieron en aquel mundo sin noche.
Años después, al enterarse, la noche también murió.
Murió de tristeza mientras miles de estrellas fugaces se amontonaban en su mundo vacío, hueco y sin vida.

jueves, 29 de octubre de 2015

Pequeña clase de psicología

Cuando una persona se ríe mucho, incluso de las cosas más absurdas y estúpidas, muy en lo profundo esa persona está triste.
Cuando una persona duerme demasiado, esa persona se siente sola.
Cuando una persona no llora, a pesar de las circunstancias, esa persona es débil por dentro.
Cuando una persona llora por cosas pequeñas, es que es de corazón noble.
Cuando alguien te pregunta constantemente sobre ti, a pesar de estar ocupado, es que esa persona realmente te quiere.


martes, 27 de octubre de 2015

Son más difíciles ahora

Las relaciones son más difíciles ahora porque ya nadie se toma el tiempo en enamorar; las conversaciones se convirtieron en textos, los argumentos en llamadas, los sentimientos en indirectas. La palabra amor es utilizada fuera de su contexto, la inseguridad se volvió una forma de pensar, los celos en un hábito, engañar en un accidente y ser lastimado, ahora, es algo más natural...


sábado, 24 de octubre de 2015

Amores a distancia

          Chico conoce a chica. Chica conoce a chico. No se pueden encantar más. Ella de una punta, él de otra.
          El mundo les dice que están locos, que cómo van a viajar tanto. Que esas cosas nunca salen bien, que todo será cuernos e infidelidades. Que lo van a pasar mal.
          Lástima que no ven sus sonrisas cada vez que se escuchan por teléfono. Mensajes. Llamadas antes de dormir.
          Las prisas para hacer la maleta, y joder, cómo se abrazan en la estación. Y no se vieron lágrimas más sinceras que las de sus despedidas.
          Hacen planes de estar juntos cada día, se dedican canciones desde lejos. Bailan en la cama.
          Y aunque saben que seguramente (o no) un día se acabe, más vale intentar algo que te emociona, que arrepentirte de por vida de no haberlo intentado.

domingo, 16 de agosto de 2015

Inútiles humanos (II)

(PRIMERA PARTE AQUÍ)

Salgo de la sala nada más ver aquello, totalmente enfadada, escuchando unos aplausos de fondo.
¡Increíble, encima, aplauden! ¡Deficientes!
Al cabo de unos minutos andando por los pasillos de aquel lugar, termino en el rincón más apartado del jardín, un pequeño pabellón de madera pintada de blanco, con unas tejas marrones, cuyas columnas de madera estaban plagadas de flores blancas, haciendo creer que las flores era lo que mantenía en pie aquello.
Apoyo las manos en la barandilla, cerrando los puños mientras contemplo enfadada las vistas que tenía, un lago de aguas cristalinas, donde ahora mismo nadaban tranquilamente dos cisnes. El plan no era aquel. Los miembros del Consejo habían acabado con las palabras que dieron en aquella reunión. Acabaron con la promesa de que lo que iban a hacer sería bueno y haría que el futuro fuese más productivo, más lleno de... esencia.
Pero era obvio que aquellas palabras no eran más que juramentos vacíos, sin el futuro que imaginábamos. Sólo decían lo que queríamos oír.
- ¡Señorita!-exclama una voz detrás mía, y me giro manteniendo la calma, para encontrarme con Argus, que se apoya sobre sus piernas, exhausto.-Menos mal que la he encontrado.
- ¿Qué ocurre ahora?-pregunto girándome para mirar otra vez el paisaje, sin muchas ganas de hablar. Admiro la calidez del muchacho cuando habla conmigo, pero este no es el momento para hablar, no me apetece pagar la rabia que tengo en él.

jueves, 13 de agosto de 2015

Inútiles humanos (I)

- ¿Todo está preparado?-pregunta, uno de los miembros del consejo.
- No todo-le contesto, con mi tono frío y seco de siempre. Quedaba sólo la presentación.
Siempre que mantengo una conversación con él, hago que suspire. Y efectivamente, Admes suspira como si estuviese cansado de todo aquello. Desde que Adrastos pidió que hiciésemos todo esto, Admes se había sentido incómodo y malhumorado. De hecho, me acuerdo perfectamente de la cara de perplejidad que puso en la reunión de hace apenas unos meses; una cara de no tener ni idea de como empezar.
- Eso está mal-comenta.-¿Qué es lo que queda?-pregunta, mirando a algún lugar en el horizonte desde aquel balcón.
Cuando me dijeron que Admes me buscaba, no tuve que preguntar dónde lo encontraría, pues sabía que estaría aquí. Siempre que está preocupado o metido en sus pensamientos, lo encontraremos aquí.
Lo cierto es que desde que me metieron aquí, no me resultó muy fácil quedarme con los lugares principales del Consejo, y no era algo muy fuera de lo común. Con un palacio como este, formado por 672 habitaciones, el ochenta por ciento de ellas inhabitadas, era normal perderse o no saber dónde está cada sala. Era algo inútil, pues el Consejo lo forman diez inútiles humanos. Y los sirvientes, claro. Pobres esclavos, personas con una mentalidad tan fuertes deberían de ser capaces de levantarse ante sus amos.
Inútiles humanos.
No entiendo por qué Alpha me mandó aquí. Cuando me pidió que fuese a la reunión que organizó Adrastos y me dijo que me encargase de lo que planeaban, no tuve más remedio que asentir. Claro, ¿qué voy a hacer yo ante el rey? Y encima siendo su mano derecha. No pude negarme a pesar de que los humanos realmente me repugnen. Siempre se creen que están por encima de razas que son posiblemente superiores a ellos, siempre con sus... cosas.
- ¿Aileen?-me llama Admes.-¿Has oído mi pregunta?
Claro que sí, idiota.
- Sí. Si quiere averiguarlo, será mejor que vayamos a donde todos estén reunidos. Ya han acabado.
- Oh, bien. Entonces, vayamos al Gran Salón y demos inicio a nuestros peones.
- No creo que llamarlos peones sea algo agradable para ellos.
- Siempre tan seria, Aileen. Deberías de sonreír un poco más, como hacen los de tu raza.
Imbécil.


sábado, 11 de julio de 2015

Nueva aventura

               Hacía una mañana genial, magnífica, y como cada día, me levantaba de la cama y me iba a la gran ventana de mi habitación, retiraba las cortinas y abría las ventanas, dejando que el aroma del rocío matutino entrase en mi habitación, y yo respiraba aquello. Que sentaba bastante bien, por cierto.
Mi mayordomo, Darius, un hombre alto, de hombros anchos y bastante intimidante con una expresión siempre sombría, entra en mi habitación tras llamar a la puerta, con una bandeja plateada en la mano. Cuando mis familiares me visitan (muy pocas veces al año, dos o tres diría yo...) le temen, pero a mí no me parece como alguien aterrador, así que nunca los llego a comprender del todo.
- Buenos días, señor-me dice, y yo hago una leve reverencia con la cabeza, a modo de saludo.-Le traigo el desayuno.
Darius me deja el desayuno en la mesa de mi escritorio, ahora algo despejado porque él debió de entrar anoche en silencio y ordenarla, porque ayer antes de irme a dormir estaba llena de papeles, libros y dos o tres plumas. Mi canoso mayordomo se coloca al lado de la mesa donde había dejado la bandeja, la cual desprendía un aroma agradable a café recién hecho y a pan tostado.
- ¿Qué planes tiene para esta mañana?-me pregunta, colocando sus manos detrás de él e igual de recto que siempre.
- Pues...-comienzo a decir, acercándome a la silla del escritorio para sentarme y desayunar, apoyando la mano en el respaldo de esta y alzando la cabeza para mirar a sus ojos grises bastante penetrantes.-Ya sabe bien, lo de siempre. Tengo que terminar de descubrir el asunto del asesinato de aquella mujer.
- Señor, si me permite decirlo, lleva usted cerca de dos semanas sumido totalmente en ese caso. Le recomiendo que salga a tomar un poco el aire.
Resoplo con una leve sonrisa en mi rostro.
- Agradezco tu consejo, Darius. Pero esa familia confía en mí, y usted sabe perfectamente que si me doy ese paseo, no pararé de pensar en el caso.
- Claro-se limita a contestar, y con una breve reverencia se marcha de mi habitación, haciendo un golpe sordo al cerrar la puerta tras él.
               A las pocas horas, cerca de mediodía, diría yo, Darius vuelve a llamar a mi habitación y me saca del mundo donde había estado sumergido durante varias horas seguidas. Parecía tranquilo, pero al mirarle directamente a los ojos, sabía que era algo importante. Demasiado para tener que interrumpirme.
- ¿Qué ocurre?
- Un pedido...
- Estoy cansado de decir de que los pedidos te lo dejen a ti, o vengan en la hora determinada-le corto volviendo la cabeza hacia los papeles que tenía delante de mí.
- ...urgente-termina él.

miércoles, 24 de junio de 2015

Girasoles

Los girasoles me parecen flores fieles.
Hay flores que dan una buena impresión con su olor; flores que te engañan con su buen aspecto pero que esconden mentiras y trucos, sólo para atraerte; o flores tan sencillas que simplemente son eso, sencillas.
A mí me gustan los girasoles.
De pequeña iba al campo de mis abuelos y cerca de la zona había campos de estas flores, y siempre me quedaba observándolas. "¿Por qué te gustan tanto estas flores?" me preguntaba siempre mi abuelo. "Son flores fieles", le contestaba yo, y él simplemente sonreía y se iba mientras yo seguía contemplándolas.

Los girasoles me parecen flores fieles; fieles al sol, por ejemplo. Siempre le siguem, da igual a donde vaya. Toman al sol como si fuese un Dios, como algo insustituible. Al fin y al cabo, es algo que les da vida. Son flores esbeltas y honradas, cuando sale la Luna, ellas paran y se esconden, detienen lo que hacen. Y todo sin moverse del sitio.
¿Por qué?
Se agachan como si tuviesen miedo, y no las culpo, pasan muchas cosas malas de noche; salen esos monstruos a los que les tememos. Toman a la Luna como algo malvado, que solo trae misterios, miedo y cosas extrañas. La tienen como una enemiga del Sol, el malo del cuento, y eso significa que para ellas también es el enemigo.
¿Y si la Luna quiere romper el amor entre el sol y los girasoles? Eso sería cruel.

Los girasoles me parecen flores fáciles de sorprender o de asustar, flores sencillas y positivas. Flores que seguramente te dicen "No pasa nada, todo irá bien", me parecen que siempre están sonriendo aunque sean eso, simplemente, plantas.
"¿No son maravillosas, abuelo?" pregunto yo cuando él me acaricia la cabeza para buscarme e ir a cenar. "Claro que sí." y volvía a sonreír y me aconsejaba que cogiese una para mí, pero me negaba. "¿Por qué?" preguntaba sorprendido siempre. "Ellas tienen también a alguien a quien admirar, no me gustaría separarlas de ese ser tan importante".

Y así, abuelo. Te dejo estas flores aquí.
Porque tú eres mi sol y yo soy tu girasol.

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