Hola! :)
Siento la inactividad de estos días, he estado liada y tal, sorry <_<
Aquí os dejo el penúltimo capítulo de este pequeño libro mío :3 Es algo larguito, y además, en este, os enteraréis de MUCHAS cosas a cerca de todo en la historia en general (por qué las habilidades raras de los personajes y tal).
Espero que lo disfrutéis y pasado mañana os dejo ya el útlimo y ya os explicaré qué seguiré publicando y tal.
¿Ansiosos? ¡No olvidéis comentar!
Capítulo 24: Historias diferentes
Observo rápidamente que todos nos ponemos en tensión y que nos
preparamos para atacarla (si hace falta). Me dedico a pensar mientras llega
hacia la cubierta y todas las mentiras que ha hecho, y en lo bien que hemos
actuado al no confiar en ella. No le sirve de mentir, porque todas las mentiras
que decía, no encajaban en este embrollo. Y además, hay que añadir su actitud
fría y solitaria. Cuando se trataba de salvarse la vida, lo hacía, pero apenas
hablaba con nosotros, y cuando lo hacía, la mayoría de las veces mentía. Y en
lo que no puedo dejar de pensar, es cuando me colé por un instante en su mente,
y luego, tras no saber que era yo, musitó unas palabras y salí de golpe de su
mente. ¿Cómo lo hizo? ¿Y qué palabras usó? ¿Se las habrá enseñado Sombra o las
habrá descubierto (o creado) ella misma?
Helen y las mujer alada llegan y la chica desenvaina al instante
la espada, apuntando hacia el frente, a modo de protección cuando nos ven a
todos a punto de atacarla. La mujer alada hace que sus uñas crezcan un poco y
hace que salgan esos horribles y puntiagudos pinchos. Dragnus se coloca en una
posición que, me recuerda a una leona a punto de atrapar a una gacela, y enseña
sus puntiagudos dientes. Snowfall lo imita y Zarpas flota sobre todos nosotros,
haciendo que parezca que el sol desaparezca.
-¿A qué vienes?-pregunta uno de nosotros.
-Sólo vengo a deciros, de parte de él, que por esta os habéis librado. Pero que
a la vuelta os esperan desgracias y un horror profundo.